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Veremos qué opina la gente acerca de si AMLO podrá, o no, acabar con los privilegios de la Tremenda Corte que al defender sus salarios, evidentemente, no está entendiendo los nuevos tiempos.
Federico Arreola
agosto 13, 2018, 8:01 am

“Es que tú eres un juez muy malo, eres igualito a Canuto... al que cuanto más viejo, se ponía más bruto”. Palabras de Rudecindo dirigidas al Juez de la Tremenda Corte

“Los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación perciben un sueldo promedio de 270 mil pesos mensuales. Andrés Manuel López Obrador anunció que ganará 108 mil pedos al mes. En ese sentido, ¿cree usted que AMLO haga que los ministros disminuyan considerablemente su sueldo?”.

Esa es la pregunta que responderá entre hoy lunes y mañana martes el estudio semanal AMLOVEmetrics, de la consultora SRS y la casa encuestadora Opinión Pública.

Hay debate y es fuerte, inclusive dentro del equipo del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

Hoy, en su columna de La Jornada lo explica muy bien Julio Hernández: por un lado, Olga Sánchez Cordero —la ministra de la Corte que será secretaria de Gobernación— considera que la Constitución prohíbe bajar el sueldo a los ministros y las ministras del poder judicial; por otra parte —cito a @julioastillero—, “el constitucionalista Jaime Cárdenas Gracia, de largo activismo crítico en las filas del lopezobradorismo, ha tuiteado: ‘La contradicción del artículo 94 —prohíbe reducir el salario de los jueces durante su encargo— y el 127 —nadie puede ganar más que el presidente— se resuelve a favor del último, porque atiende al republicanismo y a la justicia: las diferencias entre los demás y los ministros’. También escribió: ‘La @SCJN no podrá con la presión social. Tendrán que ajustar sus percepciones a lo establecido en el artículo 127 constitucional. La ilegitimidad por su cerrazón puede ser la causa de una reforma a su composición y organización. La independencia judicial no significa privilegios’...”.

Veremos qué opina la gente acerca de si AMLO podrá, o no, acabar con los privilegios de la Tremenda Corte que al defender sus salarios, evidentemente, no está entendiendo los nuevos tiempos. Ya que podrá ser legal que los ministras ganen más que el presidente de México, pero eso jamás será ético.