La Carpeta:
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Para muchos Andrés Manuel vuelve a ser un peligro para México. Ricardo ya no tiene tiempo, tiene que hacer sólidas sus alianzas, su cancelación de su gira a Washington DC presupone un resguardo. El problema de Meade es insalvable: en la boleta pesa más el apellido de Peña Nieto que su propio nombre.
Jose Jaime Ruiz
marzo 14, 2018, 5:45 pm

Gerardo Fernández Noroña en Venezuela, Ricardo Anaya en Berlín, Donald Trump en California. Hay viajes que ilustran, otros deslustran. Aunque rebajen la noticia, Nicolás Maduro y Trump ya son factores en las elecciones mexicanas. El acercamiento de morenistas al gobierno de Venezuela ayuda muy poco a Andrés Manuel López Obrador. El activismo de Donald trabaja en contra de Enrique Peña Nieto-José Antonio Meade. La relación entre Angela Merkel y Anaya se pretende orgánica.

No he leído ningún comunicado de Merkel acerca de la visita de Anaya, pero Ricardo aprovecha el acercamiento de manera doble: como un cobijo ante la persecución de la PGR y como un mensaje de estabilidad ya que bajo su Presidencia México tendrá –frente a Trump– una aliada de lujo en la jefa de facto de la Unión Europea y un socio explícito en Latinoamérica, no Venezuela, sino Chile, si lo recibe también Sebastián Piñera.

¿Qué quiere Anaya?

Ganar el debate de las intercampañas sin debate. Mandar el mensaje correcto a los inversionistas y a los empresarios del país que dudan de su ética en los negocios, que aún creen que sí lavó dinero. La fotografía con Merkel es de enorme ganancia política: hay otros socios además de los Estados Unidos (o desunidos) de Donald.

El populismo de Hugo Chávez-Nicolás Maduro ha destrozado Venezuela. Muy pocos en México creen que ese sea el camino que el país deba seguir y se espera que Andrés Manuel se defina, así como se define en contra de las locuras de Trump. ¿Por qué condenar a Trump y callar ante lo que sucede con Maduro en Venezuela?

¿Cuál es la reacción de Enrique Peña Nieto, Luis Videgaray y José Antonio Meade ante el bolivarismo de los morenistas, ante las posiciones duras de Trump y el recibimiento de Merkel a Anaya? ¿A qué política juegan cuando juegan a la política?

Avezado, Ricardo Anaya se blinda internacionalmente. Usa la reunión a su beneficio, obvio: “En México, como en Alemania, el gobierno de coalición traerá desarrollo y bienestar”. ¿No habrá un extrañamiento de Luis Videgaray? ¿Funcionaría a favor o en contra de José Antonio? ¿Podrán quitar de la boleta a Ricardo después de reunirse con Angela y con Piñera?

En la captura del voto útil está el quid de la elección. El amago de no controlar al tigre si hay fraude electoral proporciona incertidumbre. Para muchos Andrés Manuel vuelve a ser un peligro para México. Ricardo ya no tiene tiempo, tiene que hacer sólidas sus alianzas, su cancelación de su gira a Washington DC presupone un resguardo. El problema de Meade es insalvable: en la boleta pesa más el apellido de Peña Nieto que su propio nombre.

El debate nunca ha cesado y tiene la forma de Twitter. Nadie gana, todos pierden.