La Carpeta:
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Anaya trató en la Ibero de reencarnar en AMLO, pero no lo consiguió. Cuando mucho, el candidato del PAN-PRD-MC reencarnó en la mascota de López Obrador, perrito o gatito de Tabasco que muy a medias aprendió el discurso de “tengo mis propias encuestas”.
Federico Arreola
junio 6, 2018, 9:59 am

“No entiendo bien el proceso de reencarnación pero no me gustaría convertirme en el perro de mi hija”. Leonard Cohen

La resurrección de Anaya, según Reforma

En la columna Templo Mayor del diario capitalino propiedad del regiomontano Alejandro Junco de la Vega se afirma que Anaya resucitó en la Ibero. Veamos:

* “De aquel ‘viernes negro’ que tuvo hace seis años Enrique Peña Nieto, ayer en la Ibero el panista Ricardo Anaya tuvo un martes soleado que algunos vieron como de resurrección”.

* “Y es que ni los más optimistas seguidores del candidato de Por México al Frente se esperaban tal recibimiento en la plaza que vio nacer, hace un sexenio, al movimiento #YoSoy132”.

* “Pero, credencial en mano, miles de estudiantes madrugaron para seguir en vivo y en directo, ya fuera en el auditorio o en las escalinatas de la universidad, la intensa plática conducida por el periodista Jorge Ramos y en la que Anaya también respondió preguntas de los alumnos”.

Más que resurrección, el muerto joven Anaya reencarnó en la mascota de AMLO

Decía Juan Rulfo que a los muertos viejos, cuando les llega la humedad empiezan a moverse.

En el caso de los muertos jóvenes, con el señor Anaya, les da por medio abrir los ojos con el seco calorón de esta temporada en la Ciudad de México. Es lo qué pasó en la Ibero.

Muy mal se vio el candidato del frente PAN-PRD-MC cuando lo cuestionó el periodista Jorge Ramos, de Univisión.

Cito a Francisco Garfias, de Excélsior:

* “Lo primero que hizo el conductor de Univisión fue colocarlo frente a la realidad de las encuestas. ‘Usted está cayendo. Todo parece indicar que va a perder. ¿Qué ha fallado?’, preguntó”.

* “—No voy a descalificar las encuestas, pero estoy convencido de que vamos a ganar— evadió”.

* “—¿En cuál (encuesta) dice eso?”

* “—En una medición que tenemos nosotros…”

* “—¿La van a publicar?”

* “No”.

Los hechos en la historia la primera vez son una tragedia, la segunda una farsa, lo dijo el famoso Marx

AMLO, en otras elecciones, cuando hablaba de sus propias encuestas —las que usaba para defenderse de los estudios cuchareados con que se le atacaba— lo hacía con una gran dignidad, misma que lo llevó en 2006 a encabezar la protesta electoral más grande de la historia de México.

En la Ibero, Anaya sin recursos ante un periodista inteligente, para evitar meterse en mayores problemas por las numerosas encuestas, sin cuchareo, que no lo favorecen, intentó imitar a AMLO.

La imitación le salió mal. Leonard Cohen no quería reencarnar en el perro de su hija. Anaya trató en la Ibero de reencarnar en AMLO, pero no lo consiguió. Cuando mucho, el candidato del PAN-PRD-MC reencarnó en la mascota de López Obrador, perrito o gatito de Tabasco que muy a medias aprendió el discurso de “tengo mis propias encuestas”.

Es que, carajo, si en Andrés Manuel era más que creíble aquello de “sus propias encuestas”, la misma expresión en Anaya de plano se ve ridícula.

Por lo demás, Anaya mintió. Dijo frente a Jorge Ramos que no ha descalificado ninguna encuesta. Falso. En el programa de radio de Ciro Gómez Leyva descalificó las de México Elige que publica SDP Noticias.