La Carpeta:
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Este lunes, después de atender tu agenda tempranera sobre seguridad pública, tendrás que llamar a Ana Guevara y preguntarle qué carajos está ya haciendo para que la cita en Tokio 2020 no sea un ridículo más de México.
Federico Arreola
diciembre 3, 2018, 6:08 am

Orandum est ut sit mens s?na in corpore s?n? (se debe orar a los dioses que nos concedan una mente sana en un cuerpo sano)”. Decimus Iunius Iuvenalis

Señor presidente:

Hablemos de deportes. Es importante el tema ya que podría representar la primera gran frustración nacional en tu sexenio.

Es que, ni hablar Andrés Manuel, la cuarta transformación necesita triunfos.

Y el problema —dada la situación lamentable del deporte mexicano lo que viene, sin duda, solo puede ser visto como un enorme problema— es que habrá Juegos Olímpicos muy pronto, los de Tokio en 2020.

Antes de que entre en operación el Tren Maya, de que concluyan las obras de la refinería en Dos Bocas o de se inaugure la remodelación del actual aeropuerto capitalino, México participará en la competencia deportiva más importante, más exigente, más apasionante del mundo.

Las medallas

Nuestro país, querido Andrés Manuel, nunca ha conseguido 10 medallas en unos Juegos Olímpicos.

Lo más que México ha logrado han sido 9 medallas, en 1968, aquí en casa.

¿Ya tu gabinete, querido Andrés Manuel, está trabajando para que en los Juegos Olímpicos de Tokio nuestros deportistas realicen un papel digno de una nación tan grande como la nuestra?

Esta es la estadística de las medallas de México en Juegos Olímpicos:

* Juegos de 1900 en París: 1 medalla (de bronce)

* Juegos de 1924 en París: 0 medallas

* Juegos de 1928 en Amsterdam: 0 medallas

* Juegos de 1932 en Los Angeles: 2 medallas (de plata)

* Juegos de 1936 en Berlín: 3 medallas (de bronce)

* Juegos de 1948 en Londres: 5 medallas  (2 de oro, 1 de plata, 2 de bronce)

* Juegos de 1952 en Helsinki: 1 medalla (de plata)

* Juegos de 1956 en Melbourne: 2 medallas (1 de oro,1 de bronce)

* Juegos de 1960 en Roma: 1 medalla (de bronce)

* Juegos de 1964 en Tokio: 1 medalla (de bronce)

* Juegos de 1968 en México: 9 medallas (3 de oro, 3 de plata,  3 de bronce)

* Juegos de 1972 en Múnich: 1 medalla (de plata)

* Juegos de 1976 en Montreal: 2 medallas (1 de oro, 1 de bronce)

* Juegos de 1980 en Moscú: 4 medallas (1 de plata, 3 de bronce)

* Juegos de 1984 en Los Angeles: 6 medallas (2 de oro, 3 de plata, 1 de bronce)

* Juegos de 1988 en Seúl: 2 medallas (de bronce)

* Juegos de 1992 en Barcelona: 1 medalla (de plata)

* Juegos de 1996 en Atlanta: 1 medalla (de bronce)

* Juegos de 2000 en Sídney: 6 medallas (1 de oro, 2 de plata, 3 de bronce)

* Juegos de 2004 en Atenas: 4 medallas (3 de plata, 1 de bronce)

* Juegos de 2008 en Beijing: 3 medallas (2 de oro, 1 de bronce)

* Juegos de 2012 en Londres: 8 medallas (1 de oro, 3 de plata, 3 de bronce)

* Juegos de 2016 en Río de Janeiro: 5 medallas (3 de plata, 2 de bronce)

Se puede, claro que se puede

No se valen las excusas. Un año debe ser suficiente para apoyar la preparación de atletas, nadadores, ciclistas, boxeadores, futbolistas, beisbolistas, levantadores de pesas, etcétera que representarán a México en Tokio 2020.

¿Estás listo, Andrés Manuel, para poner orden —inclusive por la vía del ministerio público— en las federaciones deportivas dominadas por verdaderos mafiosos que impiden el desarrollo de los y las mejores atletas?

¿Cuál es el presupuesto para el deporte? ¿Es suficiente? ¿Cómo vas a convencer, señor presidente, a los grandes empresarios de meterle dinero en serio a la promoción de las actividades deportivas?

En tu sexenio, Andrés, habrá unos segundos Juegos Olímpicos, los de París —del 26 de julio al 11 de agosto de 2024—, que se celebrarán cuando ya haya sido electo tu sucesor o sucesora.

Ojalá el trabajo de tu gobierno, Andrés Manuel, desarrolle estructuras eficaces para que los de 2024 sean —para México— los mejores Juegos Olímpicos de la historia.

Pero, ni hablar, antes de que se evalúe a tu gobierno por lo que va a ocurrir en París 2024, en el cortísimo plazo, por injusto que sea —no tienes la culpa de la situación actual, de desastre, del deporte mexicano— serás juzgado por el resultado en los Juegos Olímpicos de Tokio.

Perdón por la insistencia o de plano por la necedad, pero la cuarta transformación necesita triunfos en atletismo, boxeo, ciclismo, futbol, natación, beisbol, clavados, bádminton, escalada deportiva, basquetbol, equitación, gimnasia, golf, levantamiento de pesas, taekwondo lucha, remo, pentatlón, patineta, tenis, tiro, vela, voleibol…

Con suficiente presupuesto, marginando a las mafias deportivas y con la participación del sector privado se puede llegar a las hasta ahora inalcanzables 10 medallas ¡que ni siquiera necesitan ser de oro!

Una hazaña de este tamaño serviría más que cualquier campaña de concientización para obligar a nuestros niños y niñas a moverse más y a comer menos, que es la única fórmula para dejar el primer lugar que México tiene en obesidad infantil.

Este lunes, después de atender tu agenda tempranera sobre seguridad pública, tendrás que llamar a Ana Guevara y preguntarle qué carajos está ya haciendo para que la cita en Tokio 2020 no sea un ridículo más de México.