La Carpeta:
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Es tarde para que el joven Adrián entienda que nunca entendió de que se trataba el encargo y si la alcaldía pasa a manos de un independiente como Aldo Fasci, Pedro Pablo Treviño, pastor del rebaño priista, no tendrá dificultad en buscar la causa, ya se la hemos referido.
Chava Portillo
marzo 9, 2018, 5:08 am

Me cae que Adriancito, el pequeño alcalde de Monterrey, no es un tipo perverso ni mal intencionado, su pecado más bien lo etiquetaría como bobo y que su pecado ha sido  rodearse de seres sin oficio, improvisados que andan tras de la chuleta embarcando a su jefe que por ausencia de oficio le va a todo lo que aconsejan, más o menos como los diputados de la actual legislatura que su inocencia raya en la tragedia.

El alcalde de Monterrey desaprovechó la inmensa fortuna de convertirse en el líder de una tribu sedienta de un guía moral y no de un flautista de Hamelin que soñó con la probabilidad de ser el Fiscal General de la comuna y ante el cristal del sueño roto se “conformó” con el reintegro de continuar como presidente municipal de un municipio olvidado.

Lo que no realizó en dos años y medio quiere hacerlo en el mes antes de las elecciones para no perder el premio de consolación que se le escapa de las manos como un chorro de agua. “Intenta” descubrir el hilo negro queriendo reconstruir las canchas de futbol del río Santa Catarina catapultando la contaminación cuando ni siquiera reparó las destruidas arterias de la ciudad por descuido y apatía porque el ardid de carencia de presupuesto no existe ya que la pobreza en las arcas no ha sido problema.

Quiere, en su desesperación, lograr la autorización con un Cabildo a modo autorizar a los pulpos desarrolladores construyan edificios de varios niveles destruyendo el único pulmón y zona limpia que significa las colonias del sur por la Carretera Nacional y como invirtió un presupuesto millonario en las empresas donde trabaja Héctor Benavides, la crítica feroz del comunicador se minimiza, aún que también vive en el condado de Asturias que colinda con Los Cavazos.

De no haber realizado obra alguna, en la recta final de lo que considera su primer período de alcalde –sueña con la reelección–  mete el acelerador y con la construcción de las canchas deportivas en el río está elevando la contaminación a niveles extremos luego que la prensa criticó los inmorales tiraderos de basura y escombro bajo el puente Pino Suárez.

Mucho se ha criticado a la señora de los bolsos Louis Vuitton, Margarita Arellanes, que en su ejercicio no realizó una obra decente y la única en el paso a desnivel de Garza Sada y Alfonso Reyes bautizada como la 2016 no por su modernidad sino porque el flujo vehicular es de dos mil autos por arriba y diez y seis por debajo contribuyendo al caos infernal en el crucero que tardaron el triple en terminarlo y con un costo siete veces mayor al presupuestado.

De ese tamaño es la actuación de Adriancito el pequeñín que ha sido todo un fracaso y decepción de los que lo conocimos como asistente de Luis Carlos Treviño Berchelman, y que como procurador de Justicia no quebraba un buñuelo a sentones.

Es tarde para que el joven Adrián entienda que nunca entendió de que se trataba el encargo y si la alcaldía pasa a manos de un independiente como Aldo Fasci, Pedro Pablo Treviño, pastor del rebaño priista, no tendrá dificultad en buscar la causa, ya se la hemos referido.