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El dirigente nacional del Partido del Trabajo, Alberto Anaya, se está haciendo pato con la elección de Monterrey. ¿Por qué no ha defendido a su candidato Patricio Pato Zambrano de Juntos Haremos Historia? ¿Por qué no les ha informado a Andrés Manuel López Obrador y a Andy López Beltrán?
Jose Jaime Ruiz
julio 7, 2018, 1:27 pm

El dirigente nacional del Partido del Trabajo, Alberto Anaya, se está haciendo pato con la elección de Monterrey. ¿Por qué no ha defendido a su candidato Patricio Pato Zambrano de Juntos Haremos Historia? ¿Por qué no les ha informado a Andrés Manuel López Obrador y a Andy López Beltrán del inmenso fraude que se fraguó en contra del Pato en la elección de la capital de Nuevo León?

Reporta el periódico El Norte (Reforma en CDMX):

1.- “El cómputo de votos en la Comisión Municipal Electoral de Monterrey ha avanzado hasta ahora con lentitud, y esto se debe en gran medida al caos que enfrentan los consejeros al escrutar los paquetes de sufragios.”

2.- “Hasta las 01:15 horas de hoy, de los mil 480 paquetes electorales que habían sido revisados, sólo 893 actas fueron computadas. Otros 480 paquetes, equivalentes al 32.4 por ciento del total revisado, fueron mandados a reserva para contarlos voto por voto. Además, se tenían reportados 19 paquetes electorales extraviados.”

3.- “Una muestra del desorden se dio cuando quisieron revisar el contenido del paquete de la casilla de la sección 1560 contigua 1, por no tener el acta visible, se encontraron con que la caja estaba vacía, sin actas ni boletas.”

4.- “Desde el miércoles hasta ayer, representantes del PAN y del PRI buscaron anomalías en actas o paquetes para intentar mandarlos a reserva a su conteo posterior. Y prácticamente uno de cada tres paquetes revisados por los consejeros fueron reservados.”

5.- “La causa más común de reserva fue la falta de actas, así como también la ilegibilidad, o por inconsistencias como la falta de firmas de los funcionarios de casillas o por sumatorias erróneas de los votos. Al conteo voto por voto también se mandaron las casillas donde la diferencia de sufragios entre el primero y el segundo lugar era menor al número de votos nulos.”

La elección del municipio de Monterrey (y el de Guadalupe), fue un cochinero. Tanto así que es muy difícil creer que el candidato del PAN, Felipe de Jesús Cantú, le ganó 2 a 1 al candidato de Morena y del PT. El desaseo es mayúsculo porque de las “mil 606 urnas, 549 paquetes electorales quedaron bajo reserva para ser sometidas al voto por voto, además de que 50 paquetes más están en búsqueda”.

¿Qué pasó el domingo?

Primero, la movilización panista y priista en el fraude, aunque ahora parece que los panistas superaron al tricolor en marrullerías. No lo sé, pero ha trascendido que existió un acuerdo para evitar la reelección del actual alcalde, Adrián de la Garza, proceso en el cual también participaron priistas que no lo quieren como candidato a la gubernatura en el 2021.Disminuir a Adrián no le favoreció al PAN porque después de mediodía el Efecto AMLO empezó a favorecer al Pato Zambrano y el panista Felipe de Jesús dejó de crecer, se estancó. Los panistas no aprendieron de los priistas, su fraude ha sido burdo, no quirúrgico, y ahí están las consecuencias del voto por voto de 549 paquetes electorales.

Algunos especulan que los panistas se gastaron para los funcionarios de casilla entre 20 y 30 millones de pesos en la operación del Día D para sacar adelante el triunfo en Monterrey, el cual es importantísimo para el senador panista Raúl Gracia porque la capital nuevoleonesa le ofrece la nómina y el presupuesto para continuar con su liderazgo. El próximo diputado albiazul, Víctor Pérez, tuvo una rotunda victoria en el municipio de su cacicazgo, Santa Catarina, y en los municipios que domina al norte de Nuevo León. El otro líder del PAN, Zeferino Salgado, retuvo San Nicolás y parte del próximo Congreso local. Raúl Gracia se quedó sin San Pedro Garza García y ahora le urge rescatar Monterrey para mantener su poder al interior del partido.

Lo de Monterrey fue un fraude de “traslados”. Presidentes de casilla hicieron hasta dos horas para llegar a entregar los paquetes. En el trayecto, en los vehículos, se operó el fraude, el cambio, la ilegibilidad o la desaparición de las actas. Se investiga, inclusive, la participación de panistas de Tamaulipas, supuestamente apoyados por el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca; también la intervención del gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, a través de la policía Fuerza Civil que estuvo levantando encuestadores priistas, a los que retuvo horas durante la jornada electoral.

El desaseo electoral le pegó al actual alcalde Adrián de la Garza, quien trata de remontar, pero también le pegó bruscamente al Pato Zambrano quien, hay indicios, tiene mucho más votos de los que le arroja hasta ahora el cómputo. El cochinero electoral de Monterrey (y de Guadalupe) debe de limpiarse y Beto Anaya debería poner atención porque el Pato Zambrano merece que el partido que lo postuló le rinda cuentas y esa rendición de cuentas Beto Anaya tiene que extenderla hacia AMLO.

¿Podría el Pato Zambrano revertir el cómputo final? No lo sé, pero en este momento ni siquiera lo intentan.