La Carpeta:
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Si insisten en hacer de El Bronco el centro de la campaña, se van a llevar una sorpresa. Es la película que en 2015 vivimos los nuevoleoneses.
Federico Arreola
abril 13, 2018, 6:45 am

¿Qué prefiere el consumidor, una hamburguesa con tocino ahumado o ensalada? ¿Papas fritas o sopa de verdura? Respuesta: los alimentos que menos benefician a la gente, los que más engordan, los que enferman.

Así como la comida chatarra se vende mucho más que la comida saludable, los candidatos basura son infinitamente más populares que los candidatos serios y con ideas, propuestas, proyectos.

De ahí que les dé tanto por lo superficial a los políticos en campaña. Tocan la guitarra, juegan futbol con glorias del deporte, como Ricardo Anaya; inventan frases tuiteras pegajosas, como el  #YoMero de José Antonio Meade; van de ocurrencia de ocurrencia... en ocurrencia, como Andrés Manuel López Obrador, o bien permiten que el marido se convierta en el más payaso de las elecciones, como lo hace Margarita Zavala.

Les encanta ser, o al menos presentarse como comida chatarra.

Ello explica que les preocupe tanto la aparición de El Bronco en la boleta electoral, en los debates, en las plazas públicas.

Nadie juega mejor a la frivolidad que Jaime Rodríguez. Si le dan espacio en los medios —y lo está teniendo, más que sus rivales en los últimos días— se los va a comer.

Lo saben AMLO, Meade, Anaya y Margarita, por eso antes de que El Bronco se los trague, pretendan engullir rápidamente al baladrón candidato independiente.

Es el canibalismo propio de las campañas electorales presidenciales. Pero AMLO, Meade, Anaya y Margarita tendrían que andarse con cuidado, ya que El Bronco Rodríguez, más caníbal que nadie, podría terminar por comérselos a ellos.

Si insisten en hacer de El Bronco el centro de la campaña, se van a llevar una sorpresa. Es la película que en 2015 vivimos los nuevoleoneses.

Entonces, que nadie se sorprenda si a Jaime Rodríguez algún día le preguntan lo que le preguntaron, con ganas de ofenderlo, al argentino Jorge Luis Borges en Roma: “¿En su país todavía hay caníbales?”.

Borges respondió: “Ya no, nos los comimos a todos”.

Interesante eso de los candidatos caníbales que quieren engullir al Bronco. Si no pasan, ya, a ignorarlo, El Bronco presumirá que los devoró a todos ellos y a ella.

Es que en el duelo por ver quién es o puede parecer más barata y popular comida chatarra, El Bronco gana y fácil. De hecho, les está ya ganando.