La Carpeta:
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Que no vengan a tratar de explicarnos lo que ya sabemos y mucho menos a prometernos lo que no saben cómo cumplir; no necesitamos que nos endulcen los oídos, sino soluciones reales, posibles y de preferencia que les pongan fecha.
Francisco Tijerina
junio 12, 2012, 9:29 am

A sólo 15 días de que concluyan las campañas políticas en México, vemos con tristeza que partidos y candidatos no han sido capaces de proponer a los votantes el verdadero fondo de las campañas, el cómo es que van a hacer para resolver los problemas.

Hablan todos de los problemas comunes, como si los ciudadanos no los padeciéramos día con día; nos explican las causas, motivos y nos ofrecen mágicas soluciones para la inseguridad, el desempleo, la falta de oportunidades, los necesarios espacios educativos, las vialidades congestionadas, los malos servicios públicos, el deficiente transporte.

Siempre conjugando en futuro, hablan de “haremos, promoveremos, conseguiremos, gestionaremos, construiremos” y junto con ello se sacan números, cifras, porcentajes, récords históricos de nuestras penurias para después, como si en realidad con sólo escuchar la promesa se resolvieran los problemas, soltar números alegres sin decirnos de dónde carambas van a salir esos millones y millones de pesos.

En la gran mayoría de los casos las cuentas no salen y no aguantan una revisión mínima. Por igual en la contienda presidenciales que en las de senadores y diputados federales y no se diga en las de alcaldes y diputados locales, el punto es el mismo, nadie, o casi nadie, dice cómo.

Bien dice el refrán: “El prometer no empobrece, el dar es lo que aniquila” y como la campaña no es otra cosa que la venta de ilusiones, los candidatos juegan a ser ilusionistas ofreciendo promesas que no están ni siquiera seguros de que podrán cumplirlas.

Porque esa es la otra parte del problema. Los toros vistos desde la barrera son muy diferentes a cuando tienes que estar lidiando con ellos ya en el cargo. Todos tienen buenas ideas y propósitos, el problema es que no toman en consideración el por qué las actuales autoridades o sus antecesores no han podido resolver esas mismas problemáticas.

Hay unos cuantos de estos candidatos que sí cargan en su portafolio, en su discurso, en sus recorridos, en sus arengas, los cómo van a resolver los problemas. Yo lo invito para que escuche con atención, que lea y analice el discurso de cada uno de los candidatos de su municipio, de su distrito local y federal, del senado y de la Presidencia de la República. Revise antecedentes, vea qué es lo que dicen y cómo lo dicen y una vez que haya realizado este ejercicio, tome conciencia de la importante decisión que reflejará con su voto el próximo 1 de julio.

Que no vengan a tratar de explicarnos lo que ya sabemos y mucho menos a prometernos lo que no saben cómo cumplir; no necesitamos que nos endulcen los oídos, sino soluciones reales, posibles y de preferencia que les pongan fecha.

El problema no es qué, sino cómo.