La Carpeta:
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De manera que uno sólo desea a este nuevo diario que los lectores (o la falta de éstos) lo pongan en el justo lugar que se merece.
Eloy Garza
octubre 2, 2018, 7:19 am

Los enemigos de AMLO (que tiene y son muchos) suelen valerse de tres formas para golpearlo públicamente: 1.- Pagando bots. 2.- Contratando periodistas a modo. 3.- Fundando un periódico.

Las dos primeras formas han resultado contraproducentes: en vez de pegarle al presidente electo en su línea de flotación, lo han empoderado más. Un periodista como Ricardo Alemán no fracasa por su agresividad en contra de AMLO, sino por su obsesión monotemática. Los panfletos impactan si se publican ocasionalmente, no a diario.

La tercera forma de pegarle a AMLO (o sea, fundando un periódico) es en cambio un rotundo disparate. Un buen restaurante se mantiene por el talento de sus cocineros; una buena agencia de publicidad por la capacidad de sus diseñadores; un buen periódico por la reputación de sus periodistas.

Si de entrada se vuelve secreto a voces que los periodistas de un nuevo periódico se contrataron especialmente para pegarle a AMLO, o a fulano o a zutano, malo el cuento: perderán reputación. A un periodista profesional se le paga no para inventarse enemigos (ni siquiera el periodismo militante), sino para enfocarse en una esfera pública qué analizar y personajes públicos qué criticar.

Mal inicia un diario si se sabe que lo patrocina en buena medida el grupo compacto de Miguel Ángel Mancera (concretamente Héctor Serrano, así como los hermanos Julio César y Luis Serna, amigos personales de Mancera). Ya Federico Arreola ha tocado con agudeza y acierto el tema y el lector entenderá que me refiero al diario ContraRéplica, cuyo nombre descubre inconscientemente que son más hombres de poder que periodistas, quienes están detrás de sus páginas.

¿Por qué lo digo? Simple: por lo general, el periodismo es una réplica a los gobernantes, a los comportamientos y acciones de los hombres del poder político. Luego, si quiere, si se siente injustamente agraviado, el demandado por la opinión pública contestará a la denuncia de la prensa, es decir, hará uso de la contrarréplica.

Finalmente, ContraRéplica nace con un eslogan inspirado en la más ostentosa soberbia. Alardear que si el 2 de Octubre no se olvida, de ahora en adelante tampoco se olvidará el 1 de octubre porque es la fecha en que iniciaron circulación, es despreciar la historia y denigrar asuntos muy serios como la Matanza de Tlatelolco. De manera que uno sólo desea a este nuevo diario que los lectores (o la falta de éstos) lo pongan  en el justo lugar que se merece.