La Carpeta:
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¿Y la representación proporcional? ¿Y las Juanitas? ¿Y los plurinominales?, que son la aberración más grande inventada por los convenencieros y flojonazos de partido que a la puerta de su hogar les llevan el tesoro del nombramiento sin saber ni dónde está el distrito por el que fueron premiados.
Chava Portillo
febrero 7, 2018, 6:17 am
 

Ayer que algunos camaradas del oficio señalaban que sería sano reformar o más bien rehacer la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se me ocurrió que aprovechando el viaje pudieran modificar muchas otras cosas ya que encarrerado el gato que se joda el perro.

Las leyes que soñaron los paladines de 1857 y los reformadores en el 17 podrían darse cuenta que están como suelen decir en el rancho de los escusados de pozo, sí sirven, pero ya no se usan, o la vieja costumbre de beber agua de la noria, si usted tuviera el atrevimiento le pega una diarrea que está tieso en un par de días por la disentería.

Pero si vamos a cambiar las cosas de una vez que sea para siempre, aunque estemos convencidos que nada es para siempre sobre todo con la tecnología que mientras crea una cosa, media hora de haber sido inventada y reformada, ya es letra muerta, pero sí podemos modificar las leyes que sustentan las leyes, ya ve usted que si los fervientes creyentes católicos, apostólicos y mexicanos si no hubieran actualizado el rito de pronunciar la misa en español y no en latín o dejar de exigir que las damas se cubrieran la cabeza con chalina, vestidos sin mangas o apetitosas faldas rabonas ya hubieran dado cuenta que la fe cristiana estaba en banca rota.

Lo obsoleto de las leyes exigen renovación un día sí y otro también como el absurdo ordenamiento de equidad de género o la prohibición pueblerina de no dejar que las mujeres entren a las cantinas cuando se argumentaba que en las piqueras había viejas encueradas como si las féminas no conocieran del asunto. Recuerdo que en mi precoz infancia las primarias –al menos de gobierno– hacían selección de grupos de hombres y mujeres, separados y solamente nos daban la indulgencia de revolvernos en el recreo que después se llamó descanso.

¿Los sanitarios,  tienen alguna razón que estén separados?

Con relación a las edades, existe solo una limitante para acceder a ocupar la Presidencia de la República y es contar con la mayoría de edad, pero no creen ustedes que debería existir una barrera para que por ejemplo al Senado deberían de llegar solamente seres notables con preparación comprobada, experiencia recalcitrante y no dejar que se colaran ¿muchachitas desabridas de sonrisa coqueta y contoneo provocativo con exceso de epidermis aflorada?

¿Y la representación proporcional? ¿Y las Juanitas? ¿Y los plurinominales?, que son la aberración más grande inventada por los convenencieros y flojonazos de partido que a la puerta de su hogar les llevan el tesoro del nombramiento sin saber ni dónde está el distrito por el que fueron premiados.

Los patanes candidatos que llevan años en la brega mientras que los independientes tienen que matar a medio mundo para lograr la firma de la firma, sin dinero y con un compás de espera para hacer notar más la inequidad.

¿Y todavía así le llamamos democracia?   ¡No jodan por el amor a María Santísima!