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La Iglesia Católica de Monterrey, en voz del arzobispo Rogelio Cabrera López, cuestionó el virtual aumento que se pretende dar al transporte público en Nuevo León y consideró que está situación traerá desilusión y descontento a la sociedad.
Staff
septiembre 3, 2018, 11:20 am

La Iglesia Católica de Monterrey, en voz del arzobispo Rogelio Cabrera López, cuestionó el virtual aumento que se pretende dar al transporte público en Nuevo León y consideró que está situación traerá desilusión y descontento a la sociedad, en especial a los más pobres, porque les golpea a sus bolsillos.

Este domingo tras la misa en la Catedral de Nuestra Señora de Monterrey, el prelado dijo que es necesario que las autoridades estatales sean mucho más conscientes y evalúen el daño económico que realizarán a las familias regias, en especial a las más pobres.

Reveló que la sociedad es consciente de las necesidades que se tiene, pero un alza más es difícil de asimilar y de aceptar.

"Las autoridades deben de ser muy conscientes porque si bien sabemos de las necesidades que todos tienen esto (aumento) traería una fuerte desilusión y descontento... la autoridad debe tomar en cuenta que siempre se golpe a las familias más pobres".

Para la Iglesia Católica regia, si bien este aumentó a las tarifas del transporte público está ya en evaluación por parte del gobierno del estado, las autoridades deben de ver todo el plan general y considerar sea este justo y no tan agresivo.

En otro orden de ideas, y ante la inseguridad en México ante una ola de roba chicos, el prelado demandó a la sociedad cuidar a sus hijos y exigir a las autoridades penas y resoluciones exprés de acuerdo a la ley.

Lo anterior lo dijo en relación al linchamiento que realizará la sociedad en Puebla contra dos presuntos criminales, acción que dijera se dio porque la sociedad se despega ante la falta de prontitud de parte de los juzgadores para actuar en materia.

URGEN MEJOR SOCIEDAD

"En otro orden de ideas y en base a la misión de conducir al pueblo de Dios, fue encomendada por nuestro Señor Jesucristo a Simón Pedro (Cf. Mt 16, 18s), el humilde pescador de Galilea. Desde ese momento, y hasta nuestros días, de manera ininterrumpida, sus sucesores han buscado cumplir con esa importante responsabilidad y mejorar la sociedad".

“Hoy, le corresponde al Papa Francisco continuar con esta noble encomienda, misma que conlleva, como lo ha sido a largo de la historia, un sinfín de situaciones que no siempre hacen fácil el que se pueda conducir al pueblo de Dios en paz y tranquilidad”, expresó.

“Por lo que, como pastor de esta Iglesia que peregrina en Monterrey, deseo expresar la solidaridad en la oración y la fidelidad de mis hermanos obispos, de todos los sacerdotes y laicos, al ministerio del Papa Francisco, quien desde que fue llamado a presidir en la fe a la Iglesia, ha dado testimonio constante de su amor y entrega por todos, especialmente de los más alejados y lastimados, a quienes ha abierto sus brazos de padre, mostrándoles la misericordia divina”, añadió.

Dijo que: “Somos conscientes de las dificultades actuales, por lo que no podemos, ni debemos, dar marcha atrás. El camino de renovación en la Iglesia no puede detenerse, porque es constante, colmado de retos y adversidades, pero con un objetivo muy claro: “hacer que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2,4)”.

// El Porvenir