La Carpeta:
1 de 10
 
Difuso, sin mensaje ni estrategia, Sergio Mayer terminó logrando exactamente lo contrario a lo que se buscaba, pero en sus abigarradas declaraciones se llevó de encuentro a Andrés Manuel López Obrador, a la futura secretaria de Cultura, a su coordinador de bancada y al partido.
Francisco Tijerina
septiembre 28, 2018, 9:54 am

“La cultura es la memoria del pueblo, la conciencia colectiva de la continuidad histórica, el modo de pensar y de vivir.” // Milan Kundera

 

Tuve la oportunidad hace algunos años de conocer a Mario Delgado Carrillo y de charlar con él a profundidad durante varias horas. El encuentro fue en Miami, de esa reunión me quedó un gratísimo sabor de boca y la convicción de que es un hombre inteligente y capaz.

Por eso me dio gusto su designación como coordinador de la bancada de Morena en el Congreso, porque sé de sus capacidades y alcances, aunque debo aceptar que este primer round de sombra me sorprendió al mover la maquinaria para colocar a Sergio Mayer como titular de la Comisión de Cultura, dejándose presionar por un evidente cabildeo que hizo el artista para conseguir el cargo.

Tras la andanada de críticas Mayer acudió al estudio de Milenio TV y la periodista Liliana Sosa charló con él, la entrevista no tiene desperdicio porque deja ver el fondo del diputado que en unos minutos desnuda sus carencias.

Aquí unas simples perlitas.

Mayer dijo que respeta mucho a los intelectuales. ¿A quién se refería específicamente del ámbito cultural?

Añadió que para presidir la Comisión de Cultura no se requiere ser Sócrates. Perdón, pero hablamos de la Comisión de Cultura, no de la de Filosofía o Ética.

El legislador aseguró tiene mucho qué aprender de cultura, pero resulta, y eso Mario Delgado lo sabe bien, que la ciudadanía no eligió a sus gobernantes para que fueran a aprender porque su trabajo no se trata de una beca, sino a realizar diagnósticos, encontrar los problemas y resolverlos.

Lo más triste y grave es que Mayer, olvidándose de la separación de poderes y del importante papel que tiene como diputado, abiertamente se definió como un subordinado de la próxima secretaria de Cultura, Alejandra Fraustro, al decir que él sólo verá los temas legislativos y de presupuesto.

Difuso, sin mensaje ni estrategia, Sergio Mayer terminó logrando exactamente lo contrario a lo que se buscaba, pero en sus abigarradas declaraciones se llevó de encuentro a Andrés Manuel López Obrador, a la futura secretaria de Cultura, a su coordinador de bancada y al partido.

Mal empieza Mario Delgado al doblarse al primer calambre que le pone un novato. ¿Qué pasará cuando los verdaderos tiburones le ataquen?