La Carpeta:
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Jaime Rodríguez tiene que probarlo sin lugar a dudas y tiene el tiempo más que justo y contado para hacer un buen papel en la tierra que tanto le ha dado. Para demostrar que la bronca en la que se metió el Bronco ha sido superada, y no broncamente.
Federico Arreola
agosto 7, 2018, 8:48 am

Según las estadísticas, existen treinta y cinco millones de leyes para hacer cumplir los diez mandamientos. Lola Gavarrón

Admiración

Si a alguien respeto, admiro y aprecio es a Tatiana Clouthier. Aunque la conozco desde hace muchos años, la veo poco. Pero, informado como estoy acerca de lo que hacen las personalidades de la vida pública de Nuevo León, reconozco todas sus virtudes humanas y profesionales.

Como protagonista de la política, acaba de brillar coordinando la campaña de Andrés Manuel López Obrador. Y, estoy seguro, triunfará en el gobierno del virtual presidente electo.

Tatiana no empezará en la primera línea, esto es, no será titular de ninguna secretaría. En el arranque, no. Pero muy pronto, lo veremos, dará el gran salto y podrá llegar a la mitad del sexenio que no ha iniciado como una figura de la mayor relevancia.

A los que nos encanta el juego de la sucesión presidencial excesivamente anticipado —esto es, al cien por ciento de los mexicanos— les recomiendo anotar como una de las favoritas en las apuestas a la señora Clouthier.

Veremos a Tatiana competir, a la hora buena, con los experimentados Marcelo Ebrard, Alfonso Durazo y Esteban Moctezuma y, también, con la que tiene todo, en principio, para ganar la carrera, Claudia Sheinbaum.

Menciono lo anterior para precisar que el nivel de Tatiana es de primerísima división. Pues bien, también una mujer tan destacada se equivoca, y ella falló ayer en un artículo de El Financiero en el que cuestionó, injustamente, al gobernador de Nuevo León, Jaime El Bronco Rodríguez.

La bronca

El Bronco tuvo a bien (y a peor) optar por buscar la Presidencia de México. Hizo lo que todos los ciudadanos en teoría deberíamos poder hacer: contender por la Presidencia de la República; no hay razón por la cual Jaime Rodríguez tendría que ser la excepción.

Con todo y comentarios jocosos llegó a tener más votos que algunos partidos que hoy han perdido hasta su registro. El pugnar por la presidencia como independiente mostró que El Bronco, en la pasada contienda electoral, rebasó a partidos que se aliaron a Morena en coalición (PT y PES que perdió su registro) y que el PRD y Nueva Alianza (que también perdió su registro). Eso sin mencionar que estos gozaron del total de prerrogativas y financiamiento que la normatividad electoral no le confiere a los candidatos independientes.

Fue exponente de lo mejor/peor que resulta la participación de un candidato independiente en el proceso electoral mexicano. Quedan, es cierto, muchas interrogantes y aún más cuentas por saldar. Ya lo harán El Bronco y aquellos quienes validaron su registro.

Sin embargo, ahora que regresa al gobierno de Nuevo León, cabe la pregunta sobre el artículo que Tatiana Clouthier compartió sobre El Bronco. En calidad de qué presenta su decir: ¿de regia convencida (y convertida), “de ciudadana de tiempo completo”, de coordinadora de campaña de “ya sabes quién”” (que conste, así dice su Twitter), de próxima subsecretaria de Gobernación, de diputada plurinominal, o de futura contendiente a la gubernatura de Nuevo León? Estaría bueno que la futura funcionaria lo aclarara, pues es peligroso esgrimir cuestionamientos del tipo que ella hace, cuando se habla desde el poder en ciernes y sustentándose justamente en éste.

Tatiana presenta un balance el cual parte de lo que sucede, pero no abarca su totalidad

A) “Desvío de recursos humanos y económicos del Estado”. Definitivo, El Bronco estuvo fuera del gobierno estatal y con ello se tuvieron cambios temporales en la conformación del ejecutivo de Nuevo León. La parte económica, está en el INE y se tendrá el dictamen pronto. Como ella sabe, eso no se puede afirmar hasta que la instancia dé su fallo y aun en ese caso, se puede impugnar vía el TRIFE (algo así pasó con un fideicomiso conocido por todo el equipo de “ya saben quién”…)

B) “Baja calidad de atención estatal y, por tanto, más inseguridad: el semáforo del delito no miente: 4 rojos, 3 amarillos y sólo robo a vehículos en verde”. Diría el dicho “mal de muchos, consuelo de penitentes” y, si bien aplica el dicho, lo cierto es que Nuevo León está sufriendo una situación que por violenta y peligrosa está arrasando todo el país. No es culpa sólo del Bronco o, para el caso, de cualquier gobernador. Tampoco sólo del gobierno federal. Pronto, ella misma y su superior podrán comprobarlo.

C) “Pérdida de liderazgo del gobernador; ya arriba mostré el resultado de la elección”; se refiere a que tuvo más votos para gobernador que para presidente. Sin embargo, como también se probó arriba, tuvo más votos que varios partidos y esa disminución de votos, puede ser por el impacto que tuvo AMLO. Aun compitiendo contra dicho tsunami, que haya obtenido más de 5 millones de votos, da mucho bueno que pensar.

D) “Decepción, pero sobre todo falta de respeto a la autoridad”. La decepción refleja un sentimiento más que una objetividad. ¿Decepción de que lo intentó y perdió? O ¿decepción de que pudo regresar? Ambas son válidas pero son percepciones personales.

E) “Menores recursos para obra en el Estado”. Será obligación de El Bronco sentarse a cabildear y conciliar con el próximo gobierno federal, los recursos y partidas para desarrollar la obra pública que requiere el estado, como es la conclusión de la línea 3 del metro. AMLO ya dio muestras palpables que busca la conciliación con quienes fueron sus contrincantes. Es probable se siente con El Bronco (sin besos ni abrazos, por favor) y puedan conciliar los mejores proyectos para Nuevo León.

Tatiana Clouthier pide —y con razón— que la ciudadanía no deje de ejercer la presión necesaria para que el gobernador haga lo que tiene que hacer. Es una petición que debemos hacer todos con nuestros alcaldes, diputados, gobernadores y con el mismísimo presidente AMLO. Ejercer presión razonada para cumplir objetivos plausibles y concretos en los diferentes ámbitos de gobierno.

Y es que el ser ciudadano no es solo ir a votar; es seguir comprometido y dando seguimiento a lo que hacen nuestros gobernantes. Bueno y malo.

Quien ha defendido la democracia desde la cuna y viviendo del ejemplo de su padre, dice que “1) Jaime Rodríguez ya no tiene nada que perder, y ante esto, se puede dedicar a no hacer nada, crecerse y desfalcar sin problema alguno las arcas estatales. 2) Su desgaste y/o presión pueden llegar a tal grado, que abandone más el estado y las cosas empeoren para todos los que aquí vivimos”.

Difiero, El Bronco tiene mucho que perder si no hace nada y mucho que ganar si continúa despachando, tuiteando y, lo más importante, trabajando por Nuevo León. Probar que Tatiana Clouthier puede equivocarse, conlleva respuestas contundentes en acciones, proyectos y hechos.

Jaime Rodríguez tiene que probarlo sin lugar a dudas y tiene el tiempo más que justo y contado para hacer un buen papel en la tierra que tanto le ha dado. Para demostrar que la bronca en la que se metió el Bronco ha sido superada, y no broncamente.