La Carpeta:
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Imposible imaginar un retorno al pasado. Los actuales políticos liberales, tan cultos ellos, tan virtuosos cual núbiles vírgenes, corridos a su casa, sin reconocimiento popular por sus logros y su sacrificio en aras de la patria.
Eloy Garza
marzo 1, 2018, 4:32 am

México corre el riesgo de dar un salto al pasado. Si lo mexicanos nos atarantamos, se desatará una revuelta: resurrección del autoritarismo. Nadie en sus cabales estaría dispuesto a conducir en reversa. ¿Podemos imaginarnos un escenario supuestamente obsoleto que se reinstale en el futuro?

Veamos la amenaza: el mandatario usando al país a su antojo. Comprando voluntades en la prensa; alquilando plumas para someterlas a su antojo. Exacerbando el cochupo, el chayote. Dictando línea desde la cúpula del poder sobre a quién difamar; a quien zaherir, a quien mancillar; con páginas más manchadas de calumnias que de tinta fresca.

¿Se imagina el lector que ganaran los momios del pretérito y se hospedaran de nuevo en Los Pinos? ¿El presidente comprando a su mujer palacetes suntuosos, aviones caros, viajes de lujo al extranjero? El Apocalipsis tiene muchos nombres, uno de ellos se llama girar en reversa.

Imposible imaginar un retorno al pasado. Los actuales políticos liberales, tan cultos ellos, tan virtuosos cual núbiles vírgenes, corridos a su casa, sin reconocimiento popular por sus logros y su sacrificio en aras de la patria.

¿Volver al pasado? ¿A los tiempos en los que la justicia se ensañaba contra los enemigos del régimen? ¿A las épocas en las que la PGR construía denuncias a modo y el SAT era un instrumento para acabar con los adversarios del poder? De ninguna manera. Dios nos libre. Por  eso y muchas cosas más no miremos al pasado, no nos convirtamos en estatuas de sal, cual mujer de Lot. Votemos por el preclaro varón y vayamos a dormir en paz.