La Carpeta:
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El problema para el Bronco no es su supina torpeza, es que carece de legitimidad y, lo peor, se enfrenta a dos problemas sociales que no sólo lo deslegitiman sino que amenazan la gobernanza: la crisis del agua y el aumento a las tarifas del transporte. Jaime quiere resolver su problemática de veto viral con inútiles retos virales.
Jose Jaime Ruiz
septiembre 3, 2018, 9:28 am

La mediocridad de la comunicación política del gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, es ya legendaria. Su rostro y sus movimientos “patibularios”, para adjetivar según la narrativa de El libro vaquero, lo desnudan. Leo en SDPnoticias:

“El Gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, intentó posicionar un reto viral llamado #TíoBroncoChallenge, pero no consiguió el eco buscado. En Instagram, ‘El Bronco’ presumió un video en el que aparece contonéandose levemente, y pidió a sus seguidores hacer lo mismo.

‘“Un tío Bronco Challenge o qué raza, suban sus stories usando el hashtag #TíoBroncoChallenge y etiquétenme’, publicó en sus historias de Intagram.

“Luego de ello, el mandatario compartió decenas de supuestos participantes en el reto, aunque según comentarios en redes sociales, se dice que la mayoría de los participantes fueron bots que favorecen al independiente”.

El problema para el Bronco no es su supina torpeza, es que carece de legitimidad y, lo peor, se enfrenta a dos problemas sociales que no sólo lo deslegitiman sino que amenazan la gobernanza: la crisis del agua y el aumento a las tarifas del transporte. Jaime quiere resolver su problemática de veto viral con inútiles retos virales.

En la instalación del Congreso local de Nuevo León, los nuevos diputados le cantaron bien las rancheras. El Bronco no está a la altura de Nuevo León y, de nuevo, no solamente por los problemas sociales que vienen, sino por la inseguridad que domina al estado, su gobierno entrará en crisis. Los diputados y los alcaldes nuevos y los que repiten deben de llegar a un acuerdo para que Nuevo León no entre en crisis insalvable. Jaime, desde su insania política, desdeñó al estado al querer buscar la Presidencia de la República. Es hora de que Nuevo León trascienda a Rodríguez Calderón. Nadie lo quiere, nadie lo estima. Es un mal bicho político. Empresarios, organismos intermedios, universidades, alcaldes, diputados locales y federales, ong’s, activistas, medios de comunicación, repito, deben ya trascender la enfermedad “bronquitis”.

La gobernabilidad de Nuevo León debe ejercerse desde los otros poderes. No es lo óptimo, pero es necesario e inaplazable. En la historia política de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón es una vergüenza para Santiago Vidaurri, Bernardo Reyes, Raúl Rangel Frías. Jamás lo hubiera imaginado, pero ya es necesario que la federación tome cartas, y no blancas, en Nuevo León. Pues sí, diciembre me gustó pa’que te vayas, Bronco, y que llegue Judith Díaz.