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Hoy por hoy, no hay elementos para denunciar parcialidad a favor de algún candidato por parte del Consejo General en su conjunto. Si los hubiera de aquí en adelante, habría que denunciar dicha parcialidad (pero con las pruebas en la mano).
Staff
junio 19, 2012, 12:02 pm

José Antonio Crespo

(Investigador del CIDE)
EL UNIVERSAL

Andrés Manuel López Obrador sugiere que si pierde, habrá fraude. Lo dijo antes del segundo debate (y luego mostró de nuevo civilidad). Entre los argumentos para ello aduce que el IFE es parcial, que juega con Enrique Peña Nieto, que los consejeros no son honestos, pues fueron propuestos por el PRI y el PAN. La primera vez que López Obrador descalificó al IFE fue en 2003, cuando recién se había nombrado un nuevo Consejo General. En ese caso, había motivos para la suspicacia; el PRI y el PAN habían decidido dejar fuera al PRD de las propuestas para conformar ese consejo, aún cuando ese partido había decidido remover el obstáculo que detenía su inclusión en el nombramiento de los consejeros.

Con ello se perdió el consenso partidario del IFE, lo cual había sido una de sus fortalezas. Además, se sembró la semilla de la desconfianza hacia el Consejo General. Dos personajes fueron quienes hicieron esta selección de la totalidad de consejeros; Elba Esther Gordillo, coordinadora de la diputación priísta, y Felipe Calderón, cuyos incondicionales controlaban la bancada panista (Germán Martínez, Juan Molinar y Margarita Zavala…).

Resulta que Calderón y Gordillo protagonizaron en 2006 la alianza informal (pero real) que le ganaba a López Obrador por sólo 0.56 %. Por eso, cualquier movimiento extraño de los consejeros era altamente sospechoso de ser parcial. Hubo al menos dos; una circular de la presidencia del IFE llamando a cuidar la apertura de paquetes (en consonancia con la estrategia panista de no abrir paquetes), so pena de que se anulara la elección, justo cuando lo que procedía —según dijo después el Trife— era abrir todos los paquetes cuyas actas registraran al menos una inconsistencia aritmética (por lo cerrado del resultado).

¿Ese comportamiento del IFE en 2006 implica que ahora mostrará parcialidad? No hay relación. Primero, por que ninguno de los consejeros de 2006 (y que, en justicia, no todos fueron parciales) permanece en el Consejo actual. Segundo, porque el PRD sí participó en el nombramiento de los actuales. No se ha podido detectar un comportamiento regular que favorezca a Peña Nieto ni a ningún otro candidato. No se trata de declarar la “santidad” de todos y cada uno de los consejeros, sino de reconocer el equilibrio vigente al día de hoy. De nueve consejeros, sólo tres fueron propuestos por el PRI o militan en ese partido. No forman mayoría. Claro que López Obrador denuncia que los consejeros fueron propuestos por el PRI y el PAN (el “PRIAN”, que juntos sí hacen mayoría). Pero ese razonamiento lo podrían esgrimir todos los candidatos. Josefina Vázquez podría argüir que la mayoría de consejeros fue propuesta por el PRI y el PRD (que, según ella, son dos caras de la vieja corriente revolucionaria, aunque una más añeja que otra). Y Peña podría denunciar que la mayoría de consejeros fue propuesta por el PAN y el PRD (los priístas recuerdan las recientes coaliciones PAN–PRD como elemento para hablar de un nuevo entendimiento). Esa lógica perversa y circular de los partidos lleva a insistir en la conveniencia de que los consejeros no sean ya designados por cuotas partidarias, sino por una comisión formada por instituciones académicas (como fue la UNAM con los tres consejeros de más recientemente incorporación). Y también, que los consejeros no sean militantes partidistas (según exige la Constitución).

El PRD denuncia que IFE no ha impedido la campaña sucia en su contra, como prueba de su parcialidad. Mientras prevaleció la campaña contra Peña Nieto (de la que participa el PRD), todo iba bien. El IFE no la detuvo. Pero cuando aparece la campaña contra López Obrador, entonces el IFE debe detenerla o querrá decir que tiene candidato, que claramente es tricolor. La desconfianza hacia el IFE es en buena parte consecuencia de la credibilidad perdida entre 2003 y 2006. Y es que, cuesta mucho ganar la credibilidad, en tanto que es muy fácil perderla.

Hoy por hoy, no hay elementos para denunciar parcialidad a favor de algún candidato por parte del Consejo General en su conjunto. Si los hubiera de aquí en adelante, habría que denunciar dicha parcialidad (pero con las pruebas en la mano).

Twitter: cres5501@hotmail.com