La Carpeta:
1 de 10
 
Fiel a su estilo el socialista López manda señales dobles y hasta encontradas, como en el caso de la reforma educativa y el aeropuerto, alborotan al público y solo él sabe que propondrá al final.
Carlos Chavarria
julio 9, 2018, 11:54 am

Empiezo a creer que López Obrador es un socialista de buenas maneras, decente y confiable. ¿Por qué se rodeó de una ralea de políticos expurgados y de personajes sin valía?. Es un misterio que pronto habrá de revelarse.

En estos próximos meses y hasta la toma de posesión está calculando bien el ahora presidente electo. Promover la unidad, mandar a sus segundos a desinflar las expectativas que creó, y en lo posible guardar silencio.

Pero está poniendo demasiado empeño en las promesas que le van a secar las tesorerías a su cargo y de cualquier manera no dejaran contento a nadie.

López Obrador ya tomó posesión no legal de la presidencia pues Peña fue su sparring en el proceso electoral, ahora los costos los toma el presidente electo, pata todo fin práctico él gobierna.

Darles a los de 60 y más, mil pesos en lugar de 500 no es cumplir. Entregar el control del programa de becas del gobierno a la cúpula empresarial es tirar el dinero. Los empresarios que requieren continuo abasto de talento disponen de sus propios mecanismos para asegurarlo, como tampoco se puede obligar a alguien a estudiar o aprender un oficio.

Mejor resultado daría el expandir la cobertura y geografía de la red de escuelas técnicas convirtiéndolas en medio internado y de tiempo completo.

Repetir la experiencia de la “universidad de masas” de Luis Echeverría no es sino un barril sin fondo y focos de cultivo de antisociales sin oficio.

Mentir diciendo que los combustibles no subirán más que la inflación es alargar el momento de la verdad. Aunque México tuviese capacidad de refinación suficiente, se tendría que recurrir a la compra de petróleo ligero en el extranjero pues el mexicano no es idóneo para fabricar gasolinas, en consecuencia no es el INPC el mejor indicador de crecimiento de los precios de energía en nuestro país. No tiene sentido alguno iniciar el desgaste de un régimen que todavía no inicia, pero ya empezó.

Romper paradigmas en el terreno del narco a través de la legalización del comercio de estupefacientes no es la mejor bandera, así que manda a la exministra de la corta, promotora  de la idea por delante a que se desgaste ella y no él.

Fiel a su estilo el socialista López manda señales dobles y hasta encontradas, como en el caso de la reforma educativa y el aeropuerto, alborotan al público y solo él sabe que propondrá al final.

El ahora morenista, el autonombrado subcomandante Marcos dueño de  su propia republiquita sureña, pontifica que López no es sino más de lo mismo y que no atacará las raíces del problema de México. Ellos siempre estarán como Taibo pensando en el estalinismo castrista para nuestro país.