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AMLO ya prometió que acabará con los políticos rateros, pero de lo primero (del Machine Learning), no ha dicho ni pío.
Eloy Garza
octubre 16, 2018, 5:24 am

En el gobierno federal el Machine Learning es aún ciencia ficción. No es que no exista, es que a la burocracia mexicana le vale madre aplicarlo. Si el lector quiere renovar su pasaporte, por ejemplo, la Secretaria de Relaciones Exteriores le pedirá un par de actas de nacimiento certificadas. Lo más fácil sería que el burócrata que lo atiende a usted en el módulo descargara el documento (con su contraseña) o simplemente lo anexara de forma digital a su archivo.

Pero no: usted tendrá que darse la vuelta al módulo del Registro Civil para pagar el trámite correspondiente y recibir sus actas de nacimiento en papel. Una pérdida de tiempo absurda y ominosa. Es el viejo estilo soviético de tratar al ciudadano de a pie: la gente es sólo un mandadero de una dependencia gubernamental con otra.

Yo he estado en muchas oficinas públicas y el escenario desolador se repite en casi todas: escritorios viejos, computadoras obsoletas, antiguos aparatos telefónicos que nadie usa, burócratas aburridos en espera de cumplir su turno laboral para salir como alma que lleva el diablo a sus casas. Esas dependencias son como cementerios burocráticos a donde van a morir los elefantes. Y es 100% práctica mexicana. Las oficinas de los politicazos, en cambio (que no han oído hablar de Inteligencia Artificial) es otro cantar.

¿Cómo podemos esperar entonces que se invierta en innovación de gobierno, en especial en Machine Learning? ¿Cómo podemos soñar que en la administración pública a las máquinas se les enseña a aprender? Eso quiere decir en pocas palabras lo que es el Machine Learning. Un algoritmo resuelve en un segundo lo que diez mil burócratas tardarían una semana. Sin embargo, todavía hay académicos y periodistas que ponen el grito en el cielo porque AMLO bajará el salario y liquidará a muchos empleados del sector público.

Dudo incluso que el propio AMLO entienda que este recorte de personal del universo de casi dos millones de burócratas que sirven en el aparato público federal, se debe hacer para dar paso al Machine Learning y no a otros motivos maquiavélicos de nuestro presidente electo (mil veces más grillo que Cri Cri). Pero invirtiendo en máquinas y big data, se mejora la planeación, la atención al ciudadano y la eficiencia en la aplicación de los recursos públicos. Entiendo: ¿Qué pasará con los burócratas que salgan botados de este nuevo esquema de gestión pública? ¿Se quedarán sin trabajo? Sí. Pero con el tiempo, el mercado laboral reabsorberá a muchos de ellos (y uno no tiene porqué mantenerlos a costa de los impuestos que nos quitan) si le echan ganas desarrollando nuevas habilidades y destrezas laborales. Suena duro, pero no hay muchas más opciones. O es eso, o es la obsolescencias del gobierno mexicano, enfermedad de la que empieza a dar síntomas, junto con la histórica y aberrante corrupción que lo caracteriza. AMLO ya prometió que acabará con los políticos rateros, pero de lo primero (del Machine Learning), no ha dicho ni pío.