La Carpeta:
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Por ese camino surgirá la siguiente consulta para apropiarse de todas las decisiones económicas eliminando la autonomía no sólo del Banco de México, sino de todos los órganos autónomos. Lo hará porque culpará al Banco de México y a los empresarios nacionales y extranjeros de estar conspirando contra su cuarta transformación y todos los nefastos efectos derivados de sus ocurrencias.
Carlos Chavarria
noviembre 14, 2018, 5:39 pm

Ahora sé está claro hacia dónde quiere mover AMLO el actual régimen de gobierno. No podemos llamarnos engañados, “al diablo con sus instituciones”, lo dijo y ya empezó su desmantelamiento.

Usando el 53% de preferencias electorales y la más absoluta ingenuidad de sus adeptos ha inventado lo que para él es una nueva y verdadera forma democrática de gobernar.

Todos los que  le sirven de comparsas todavía no se percatan de la profundidad del impulso autoritario que sólo puede llevar al país a la confrontación y al deterioro.

Veamos la escena con un dizque compungido empresario Alfonso Romo  y otro miembro  de la nueva mafia, Riobóo, en una actitud exultante. En el presidium de este nuevo teatro. A la izquierda del prestidigitador, el ingeniero que ocupará la secretaría de la SCT leyendo una sarta de mentiras y lanzando loas al nuevo dictador democrático de México, aunque parezca un contrasentido, así quiere verse AMLO.

En la metamorfosis seguirá un aluvión de procesos judiciales que desembocarán en amparos que tendrá que resolver la corte suprema y que por supuesto no acatará el próximo gobierno y ahí vendrá su siguiente consulta, acabar con la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que al parecer es el único contrapeso relativo que no controla.

Del Congreso ni hablar, no sino una punta de corifeos que no encuentran mejores maneras de adular a su  gran señor que entregándole toda su voluntad sin cortapisas.

AMLO acaba de conseguir un triunfo donde perdemos todos. El riesgo país ya subió ante la seguridad de que AMLO no gobernará en base a leyes, tal y como ya lo anunció su alter ego John Ackerman, y eso, aquí y en cualquier lugar del mundo ahuyentará las inversiones y/o presionará los costos financieros a los que se someterá la economía con todos los efectos que de ello se derivan, pero el principal, el desequilibrio fiscal del propio gobierno en 2019 y la inflación.

Por ese camino surgirá la siguiente consulta para apropiarse de todas las decisiones económicas eliminando la autonomía no sólo del Banco de México, sino de todos los órganos autónomos. Lo hará porque culpará al Banco de México y a los empresarios nacionales y extranjeros de estar conspirando contra su cuarta transformación y todos los nefastos efectos derivados de sus ocurrencias.

Por ahí andan algunos ingenuos ilusos y además ignorantes de la materia económica pidiendo que se usen las reservas del Banco de México para según ellos reactivar la economía a la manera de razonar de la nueva izquierda bolivariana. Seguro están en ese predicamento porque el gran dictador ya lo comentó.

Luis Echeverría dispuso de seis años para destruir la economía de aquellos años. A López Obrador le bastará nada más que un año para acabar con la actual pues el hombre no tiene empacho alguno en acelerar sus iniciativas que más que de izquierda son  inspiradas en el más puro anarquismo económico.

Tal parece que el único libro que sí leyó López Obrador fue el Manual del Dictador y ya empezó con las primeras tres estrategias: i) Polarice la sociedad a través de agitar el resentimiento de clase acumulado por décadas, ii) Vuelva la política un ejercicio de tripas no de cerebro, y, iii) Asegúrese de calar el mensaje “si no está conmigo, está contra mí”.