La Carpeta:
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Mas nos vale que ya le baje a su micrófono izquierdista el presidente electo López y se ponga a diseñar un discurso de verdadero jefe de Estado y no de presidente municipal de Gatos Güeros, con disculpas para esta ranchería.
Carlos Chavarria
octubre 11, 2018, 2:34 pm

López Obrador nunca ha sido bueno ni para las entrevistas de banqueta como para los discursos, le gusta improvisar parado sobre algún sofisma o axioma, eso no sirve cuando se es presidente de un país con tantas esperanzas, como se las han creado en los recientes procesos electorales.

En lo que va de la transición sus gentes ya disponen de la información suficiente para haberle dicho que no podrá cumplir sus promesas  de campaña y eso lo resuelve convirtiendo a México en un país en la bancarrota para justificar su poca habilidad para impulsar una revolución creativa que lance al país a nuevos derroteros.

De nuevo sacó a la palestra a la mafia del poder, a los medios de comunicación complotados con ellos para saquear la riqueza nacional y todos sus rollos de candidato, pero no apunta en ninguna dirección excepto la venganza, la retribución. Pero al mismo tiempo perdona e integra en su equipo a los corruptos y excusa a otros de las tropelías que cometieron.

También lanzó un viejo discurso contra el “sistema neoliberal” que ha empobrecido al mundo sin apuntar, por supuesto, ninguna seña de la solución que tiene en mente para cambiar ese modelo.

Debido a su supina ignorancia en materia económica se le olvidó que la toma de posiciones discursivas crea expectativas, positivas o negativas, pero se crean en la mente de aquellos que ven a México como prospecto de algo.

Ahí están los inversionistas nacionales y extranjeros esperando una señal sólida de que se respetará la propiedad privada y el Estado de derecho en un gobierno que lo controlará todo.

Cuando grita y gesticula para vestir sus diatribas: “México en bancarrota”, “si hay una devaluación no culpen al Ejecutivo sino al Banco de México”, “…será por causas externas…”, “ ..cumpliré lo que prometí, no traicionaré a los mexicanos,...”, “…a esos conservadores radicales los vamos a rebasar por la izquierda..”, etc. etc., todo junto está creando el escenario ideal para una crisis de expectactivas negativas, tal y como lo hizo Serra Puche, el ilustre secretario de Hacienda con Zedillo y que hundió a los hogares mexicanos en la peor debacle económica que hemos vivido, la de 1994.

Mas nos vale que ya le baje a su micrófono izquierdista el presidente electo López y se ponga a diseñar un discurso de verdadero jefe de Estado y no de presidente municipal de Gatos Güeros, con disculpas para esta ranchería.