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El peso se ha debilitado por la crisis económica de España, siendo una moneda de gran liquidez, con un mercado relativamente profundo de bonos y alta apertura a los flujos del exterior. La crisis de España es extrema, pues difícilmente la puede superar con sus propios recursos, sin antes abandonar el euro.
Staff
junio 6, 2012, 8:14 am

Rogelio Ramírez de la O

(Economista)
El Universal

El peso se ha debilitado por la crisis económica de España, siendo una moneda de gran liquidez, con un mercado relativamente profundo de bonos y alta apertura a los flujos del exterior. La crisis de España es extrema, pues difícilmente la puede superar con sus propios recursos, sin antes abandonar el euro. Por el tamaño del problema, mantenerse en el euro implicaría que Alemania aceptara cargar con gran parte del costo de saneamiento de sus bancos y su economía, lo cual elevaría la deuda pública alemana por encima de 100% de su producto nacional.

Alguien tiene que absorber las pérdidas por las malas carteras de sus bancos. Si las absorbe el tesoro español, cuando su déficit fiscal ya es 8.9% del PIB, elevaría su deuda pública, que ya es 80% del PIB, a más de 100%. El rescate de Bankia, apenas comenzado, costará 19 mil millones de euros y lo tendrá que pagar el gobierno español.

Alemania se niega a que lo cubra el Banco Central Europeo o el fondo europeo de rescate y con eso pinta su raya. Aun aceptando un compromiso, no comprometería suficientemente para resolver el problema español.

Eso ha elevado la prima de riesgo de la deuda soberana española. La misma se mide por lo que el Estado emisor tiene que pagar por encima de lo que pagan los bonos alemanes para colocar sus propios bonos. Por ejemplo, para bonos a 10 años, esta prima estaba en febrero en 3.1 puntos porcentuales y el peso estaba en 12.1 por dólar.

Para el 10 de abril la prima aumentó a 4.2% y el peso llegó a 12.8. A fines de abril Deutsche Bank estimó que el precio de las opciones contra falta de pago de los bonos europeos indicaba 3.6 defaults soberanos en los próximos cinco años y la probabilidad de una pérdida en los bonos españoles de 50%.

Los problemas de Bankia elevaron el riesgo a 5.4 puntos porcentuales a fines de mayo.

En esa misma fecha el peso llegó a 14 por dólar, cayendo 1.1% en el día. Pero la caída venía desde antes. Por ejemplo, desde el 15 de mayo cayó 4.3%. Y en el mes la Bolsa Mexicana cayó 4.0%. Pero también cayeron la Bolsa alemana (7.4%), la británica, la brasileña (11.9%) y la japonesa (8.6%).

El día 30 de mayo el peso cayó 1.8%, pero todas las monedas cayeron, hasta en Asia, incluyendo las 10 monedas más comerciadas, con excepción del yen japonés. El ringgit de Malasia cayó 0.6%, la rupia de Indonesia 0.5% y el peso filipino 0.3%. Hasta el yuan chino cayó 0.05%. Esto, después de que en Alemania el aliado parlamentario de la canciller Merkel , Norbert Barthle, dijo no a la ayuda a bancos españoles.

El problema español tiene repercusiones globales. La deuda soberana en manos de inversionistas que hoy tiene una prima de riesgo de 1.4% o más y emitida por países con calificación que no es triple “A” asciende a más de 4 billones de euros (un tercio más que el producto bruto de Alemania). En lo peor de la crisis de 2008, la deuda en esas condiciones era de 2 billones de euros. Por eso la búsqueda por inversionistas del dólar como refugio.

De ahí la venta de pesos mexicanos. El principal canal de transmisión de la crisis española a México es el sistema financiero y en concreto el tipo de cambio del peso.

Esto porque los bancos españoles necesitan capital en Madrid y otros inversionistas necesitan cubrir riesgos. Los dos bancos españoles representan casi 40% de nuestros depósitos. Han hecho y seguirán haciendo repatriación de utilidades y por eso la presión sobre el peso seguirá siendo extraordinaria durante el tiempo que dure esta crisis.

En lo peor de la crisis de 2009 el peso tocó 15.9 por dólar.

Comentarios: rograo@gmail.com