La Carpeta:
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También, que a veces aplicar el freno de mano no es una mala decisión. Sobre todo, como en el indispensable cha cha chá de los primeros, sucede en medio del túnel.
FELIX CORTES CAMARILLO
septiembre 5, 2018, 11:30 am

Ay mi vida, qué tragedia, el carro se me trabó.

                Y aquí en medio del túnel, hasta la luz se apagó.

                Jorrín/Mondejar El túnel.

Los que aprendimos a conducir un automóvil en máquinas que no sabían de transmisión automática supimos que había en la palanca al piso cuatro velocidades y que la reversa se ubicaba, pisando el clutch, arriba a la izquierda, como diría el Doctor I.Q. Aquí tenemos una dama, doctor, decía el locutor.

Para seguir con la labia automovilística, el camión torton del poder que arrancó la noche del primero de julio de este año parecía irrefrenable en su acometida: Descuentos, recortes, despidos, implantes, ajustes, trasplantes, desmontes, descartes. Todo, siguiendo en el espíritu de que todo lo que hizo el antecesor estuvo mal y que no hay dinero para gastar en lo que ahora se quiere gastar.

Cambiando de ámbito: A chingar a su madre con la aviación que protege a los funcionarios de todo nivel. Del Presidente para abajo, estúpidamente.

Ayer me entero que la intención de desaparecer a todas las oficinas de prensa del país para concentrarlas en una sola en la Presidencia, para dominar desde ahí no solamente los cochupos y chayos a propietarios de medios y empleados suyos, ha sido reconsiderada. Cierto, el dominio del pensamiento editorial se pretenderá ejercer desde Palacio Nacional. Pero la entidad que ejercerá ese privilegio tendrá delegaciones.

A mí, por fortuna, esa decisión me manda un mensaje grato. En muchas áreas hay que meter la reversa que pone a la campaña electoral el ejercicio del poder.

De manera muy especial si esto significa una reconsideración al esquema de los virreinatos que tan tempranamente envió López Obrador a las 32 entidades federativas para que no les cupiera duda de que el que manda aquí es Cri-Cri.

Cuando uno empieza a aprender a manejar un auto, lo primero que debe entender es que antes de acelerar hay que saber aplicar el freno. Luego, que meter reversa no es un un error; simplemente es aceptar que ya cometimos uno.

También, que a veces aplicar el freno de mano no es una mala decisión. Sobre todo, como en el indispensable cha cha chá de los primeros, sucede en medio del túnel.

PILÓN.- Por disciplina del oficio escuché el discurso del presidente Peña Nieto justificando su ejercicio. Me enteré de que hay cientos de miles de empleos más que antes. Que el mundo entero se muere de ganas de venir a visitar nuestras playas, conventos, pirámides y bares. Que hay miles de empresarios internacionales que ya no saben cuándo empezar a traer sus euros, yuanes, dólares, marcos, rupias o lo que sea para invertir en este paraíso empresarial de los países emergentes que es México.

De muchos otros placeres y juegos de ese parque de diversiones que podría estar en Orlando, PeñaNietoland. Finalmente, que Peña Nieto entrega a Andrés Manuel un país mucho mejor de que él que recibió.

Supongamos que todo este discurso es cierto.

Entonces, ¿por qué perdieron las elecciones del uno de julio de esa manera?