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El gobernador del Banco de México se comprometió a dirigir una postura monetaria prudente, que respalde un ajuste ordenado de la economía mexicana ante un entorno adverso, el cual abraza la política monetaria de EU, la renegociación del TLCAN así como las elecciones 2018 en el país.
Staff
diciembre 1, 2017, 8:02 am

En entrevista con El Financiero Bloomberg, el gobernador del banco central, que hoy toma el timón de la entidad en relevo de Agustín Carstens, reconoció que el país enfrentará un entorno adverso en el 2018, debido a factores de riesgo importantes, como la conducción de la política monetaria de Estados Unidos, con un nuevo presidente de la Reserva Federal a partir de febrero; la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, la reforma fiscal del vecino del norte y, más adelante, las elecciones en México.

“Estos factores gravitan sobre la paridad peso/dólar, por lo que todo esto apunta a que debe de haber prudencia”, dijo.

Enfrentamos un entorno aún adverso (en 2018) y con factores de riesgo importantes.

El banquero central aclaró que aunque en la próxima Junta de Gobierno, el 14 de diciembre, pudieran no estar ocupadas las cinco sillas, al faltar un subgobernador, las decisiones se pueden desempatar, ya que habrá algunas de manera consensuada, y aunque no siempre es así, el debate y las diferencias siempre enriquecen las acciones de política monetaria.

El funcionario reconoció que recientemente se han tenido choques inflacionarios adicionales sobre todo en el componente no subyacente, en particular en algunas frutas y verduras, pero también de manera destacada en el gas LP, aunque estos aumentos están relacionados con el tema de suministros y reducción de inventarios, y estos choques suelen ser transitorios.

Por ello, dijo, el banco central ha mandado un mensaje de que la trayectoria de la inflación experimentará un descenso importante el próximo año y convergerá de manera gradual a la meta de tres por ciento a finales de 2018.

// El Financiero