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El Fiscal General de Justicia de Nuevo León, Gustavo Adolfo Guerrero, informó que otro hombre fue detenido por encubrir al agresor del aficionado de Tigres, así como a una mujer que intentó evitar que se cumpliera la orden de aprehensión contra Adrián Rosendo N.
Staff
octubre 2, 2018, 10:21 am

El Fiscal General de Justicia de Nuevo León, Gustavo Adolfo Guerrero, informó que otro hombre fue detenido por encubrir al agresor del aficionado de Tigres, así como a una mujer que intentó evitar que se cumpliera la orden de aprehensión contra Adrián Rosendo N.

Se trata de Francisco N., de 42 años de edad, quien al igual que Ana María, fue puesto a disposición de la autoridad investigadora por los delitos que les resulten.

Ellos protegieron a Adrián Rosendo para que no lo llevaran ante la justicia, por la agresión que cometió en contra del joven Rodolfo Palomo Gámez, quien fue atacado por un grupo de pandilleros en la Avenida Aztlán previo al encuentro de fútbol entre los Rayados y Tigres.

El Fiscal general dijo que cuando iban a dar cumplimiento de la orden de aprehensión, ambos intentaron impedir la labor de los agentes, a pesar de haber sido informados de que se actuaba por una orden de aprehensión.

El vicefiscal del Ministerio Público, Luis Enrique Orozco dijo que ambas personas quedaron detenidas por los delitos de encubrimiento y resistencia de particulares.

"El delito de encubrimiento tiene de tres meses a seis años de prisión, y vale la pena decirles que estas personas, de las que ya informamos datos, también están siendo investigadas por hechos con características del delito de resistencia de particulares, que tiene una pena de un año hasta tres años de prisión", explicó.

El director de la Agencia Estatal de Investigaciones, Esteban Alejandro Cantú Montes, a su vez señaló que el hombre detenido llegó al domicilio al momento del operativo e intentó quitarle el arma de fuego a uno de los elementos, y que en el caso de la mujer, estaba adentro del domicilio, se les invitó en varias ocasiones a que abrieran la puerta pero los ignoró, por lo que se tuvo que hacer uso de la fuerza para entrar.

// El Porvenir