La Carpeta:
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Pensar en arreglar el problema mediante el incremento de la distribución con pipas suena ilógico por ser bastante más caro e ineficiente.
Francisco Tijerina
enero 9, 2019, 8:44 am

“Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible”. // Mahatma Gandhi

No se cuestionan los fondos, sino las formas.

Habiendo encontrado el punto neurálgico del problema la solución práctica y rápida pudo ser el cerrar los ductos de gasolina, pero alguien tendría que haber pensado en resolver, antes de adoptar la medida, las consecuencias y repercusiones del acto.

Pensar en arreglar el problema mediante el incremento de la distribución con pipas suena ilógico por ser bastante más caro e ineficiente.

Hoy vemos largas filas, desesperación, una crispación social que empieza a provocar enfrentamientos entre civiles que enfadados se encanijan porque no falta “gandalla” que se meta a la brava a la fila para surtir gasolina… y todavía falta que le surtan.

Junto con el “ahorro” (que es cuestionable porque dejamos de perder y eso no significa un ahorro real), tenemos daños colaterales aunados al anterior, porque hay pérdida de horas-hombre y una gravísima emisión de contaminantes al ambiente de quienes en la fila dejan encendidos sus autos esperando a surtir combustible.

Lo grave, lo preocupante, lo de fondo, es que no se ataca de verdad el problema porque no hay un solo huachicolero consignado a la autoridad por el delito y así difícilmente se inhibe. Tarde o temprano tendrán que abrir los ductos y volverán los problemas.

Igual ocurre con el reparto de apoyos sociales para los adultos mayores.

Primero los errores de comunicación al no explicar debidamente los programas y después la falta de planeación para el censo y acreditación. Primero “vengan a afiliarse” y ahora “ya no vengan”, ¿quién les entiende?

Sí, suena muy bonito eso de que “queremos acabar con la fatal costumbre de que los adultos mayores tengan que ir a un lugar”, pero no tienen la capacidad humana y técnica para realizar un censo domiciliario con rapidez y efectividad.

¿No suena más lógico habilitar módulos bien equipados, con sillas y ventiladores, con agua y reparto de fichas, con un centenar de capturistas y computadoras, antes de ir casa por casa buscando atinar a ver a quién encuentran?

Repito, las ideas del nuevo gobierno son buenas, pero fallan irremediablemente en la implementación por su falta de estrategia, planeación y visión de escenarios.