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Siendo yo de esta región semidesértica del noreste del País y, como buen regiomontano que ha librado batallas por falta de agua, de inmediato pensé: ¿de dónde pensarán sacar semejantes cantidades de agua los que quieren traer el fracking a Nuevo León?"
Eduardo A. Campos
agosto 15, 2016, 6:46 am

Campos en directo ok

Tengo que admitir que hasta hace unos días no sabía muchos detalles acerca del "fracking", que viene siendo un sistema para sacar gas natural del subsuelo. Claro que conocía la controversia que se ha hecho porque hay quienes afirman que el proceso es altamente contaminante y sobre eso he visto videos de ríos a cuya superficie se le puede prender fuego y que dicen que es por culpa de la contaminación del fracking.

Pero héte ahí que me encontré con un nuevo podcast de la empresa Gimlet Media que se llama "Science VS" y en el que la periodista de temas científicos, Wendy Zukerman, toma en cada edición un tema popular, algo que está en boca de todos, y lo desglosa a la luz de la ciencia, de los hechos duros, reales y comprobables, para ver si los datos científicos soportan o desmienten las creencias populares sobre cada tema elegido.

El episodio Science VS Fracking estuvo para mi lleno de revelaciones y aunque no pretendo reseñarlo todo ni evaluar aquí si la ciencia aprueba o desmiente a los críticos del famoso fracking (los interesados que se defiendan en inglés pueden escuchar el programa), pero sí quiero hacer referencia a algunos datos de este sistema que me causaron sorpresa y admiración.

En ese programa, la periodista entrevista a directivos de la empresa Seneca Resources que tiene operaciones de fracking en Pennsylvania y ahí, al lado de una acción real de fracking en las montañas de ese estado, un ingeniero explicó que el sistema consta de dos procesos: Primero, se taladra un pozo para llegar a la roca del subsuelo y luego con manguera especial se inicia el fracking, que es inyectar agua a fuertes presiones con el propósito de partir las piedras y "liberar" el gas natural.

En ese punto empezó mi asombro pues el técnico señaló que para el proceso se inyectan ¡4 mil galones de agua por minuto! o sea poco más de ¡15 mil litros de agua cada 60 segundos! ¿Cuánto tiempo de inyección? Pues cualquiera que sea necesario para partir la roca.

Siendo yo de esta región semidesértica del noreste del País y, como buen regiomontano que ha librado batallas por falta de agua, de inmediato pensé: ¿de dónde pensarán sacar semejantes cantidades de agua los que quieren traer el fracking a Nuevo León?"

Lo peor del sistema es que toda esa agua no entra sola a las bombas de inyección --dicho por los mismos técnicos entrevistados--, sino que se le agregan cantidades importantes de arena y químicos que la contaminan y, por ello, después de usarla en el fracking se vuelve agua inservible que tiene que ser recolectada y almacenada en algún lugar especial para que no contamine ni subsuelo ni otras fuentes de agua naturales.

Entonces, para todo fin práctico, el sistema del fracking significa gastar y desperdiciar un bien natural que es el agua, con el propósito de extraer y explotar otro bien natural que es el gas. Gas contra agua, ¿qué es lo más importante y necesario para nosotros?

No se si alguien me vaya a preguntar mi opinión al respecto o si se consultará a los ciudadanos antes de dar permisos para el susodicho fracking, pero yo por lo pronto voto por tener agua para beber y, eventualmente, para bañarme, aunque tenga que hacerlo con agua fría si es que se escasea el gas.

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