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Es una absoluta incongruencia el “logro” del Partido Verde, que consiguió según su óptica el que los animales no fuesen maltratados, pero en términos reales lo que logró fue enviarlos al sacrificio.
Francisco Tijerina
febrero 24, 2015, 5:42 am

PacoTijerinaok

“El hombre es el único animal que puede ser amigo de las víctimas que intenta comerse hasta que se las come”. // Samuel Butler

De esas noches que el televisor está encendido y no le pones mucha atención, hasta que me di cuenta de que en cada corte comercial pasaba, hasta en dos ocasiones, el mismo spot de la senadora Ninfa Salinas, del Partido Verde, sobre la entrega de vales de medicinas en el IMSS, el mismo que se supone que desde el pasado domingo se ordenó retirar del aire.

Por mucho que intento no logro comprender cómo es que si la autoridad electoral revisa, aprueba y pauta esos comerciales, pasan al aire con el antecedente de los mismos contenidos vetados hace un par de meses; mucho menos entiendo cómo es que la autoridad emite una orden para suspender su transmisión y estos sigan difundiéndose.

Los spots me hicieron recordar algo de lo que me enteré en días pasados.

Los verdes lograron que se aprobara la prohibición para utilizar animales en los circos del Distrito Federal. Gran fiesta y jauja de los animalistas y enorme despliegue publicitario de los verdes; sin embargo, la cruda realidad es muy distinta a la que plantean los preocupones defensores de los animales.

Resulta que al no poderlos emplear en sus espectáculos, los empresarios circenses han acudido a zoológicos y parques para donar a esos animales y en ningún sitio los quieren recibir, argumentando falta de instalaciones y presupuesto, lo que coloca a los cirqueros en un dilema: ¿qué hacer, seguirlos manteniendo a cambio de nada o de plano sacrificarlos?

Es una absoluta incongruencia el “logro” del Partido Verde, que consiguió según su óptica el que los animales no fuesen maltratados, pero en términos reales lo que logró fue enviarlos al sacrificio.

De eso no hablan los verdes, para eso no producen costosos spots de televisión que pasan una y otra vez todos los días. Son “políticamente correctos”, aunque en el fondo sean absolutamente incongruentes.