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Varios alumnos de la Escuela Primaria “Francisco Sada Gómez”, ubicada en el municipio de Cadereyta, donde falleció un alumno de un disparo en la cabeza, serán sometidos a pruebas de rodisonanto de sodio. Las autoridades realizan un estudio a fondo, para determinar si se trató de una privación de la vida o si fue una muerte accidental provocada por otro alumno.
Staff
diciembre 13, 2017, 10:08 am

Varios alumnos de la Escuela Primaria “Francisco Sada Gómez”, ubicada en el municipio de Cadereyta, donde falleció un alumno de un disparo en la cabeza, serán sometidos a pruebas de rodisonanto de sodio.

Las autoridades realizan un estudio a fondo, para determinar si se trató de una privación de la vida o si fue una muerte accidental provocada por otro alumno.

La Procuraduría de Justicia del Estado, mantiene abierta una carpeta de investigación para esclarecer los trágicos hechos.

La escuela primaria que se encuentra enlutada, se localiza en la colonia Alberos, en el municipio de Cadereyta.

La víctima es un estudiante de 11 años de edad, quien perdió la vida por un disparo de arma de fuego en la cabeza.

Fue la tarde del pasado lunes, cuando trascendió que un menor, estaba sin vida en el interior de un plantel educativo del municipio de Cadereyta.

Los hechos ocasionaron la movilización de los puestos de socorro, pero a su llegada ya nada pudieron hacer por el infante.

Junto al cuerpo del niño habría quedo el arma, una pistola escuadra calibre .45, que pertenecen al padrastro del menor.

En las primeras indagatorias realizadas por personal de la Agencia Estatal de Investigaciones, fue el estudiante muerto quien presuntamente llevó un arma de fuego a la escuela en su mochila.

Fue a la hora del recreo, cuando se fue caminando por atrás de un salón de clases, donde habría disparado a la altura de la frente.

Sus compañeros alertaron a los maestros, quienes encontraron al menor tirado y a una niña sosteniéndolo.

Al avanzar las investigaciones realizadas por agentes de la Policía Ministerial, trascendió la segunda versión.

Supuestamente, el ahora occiso le entregó el arma a una compañera, para que esta le disparara en la cabeza.

La niña tomó el arma pero al manipularla se le iba a caer y al intentar sostenerla, se le disparó de forma accidental, impactando la cabeza del ahora occiso.

Peritos del Instituto de Criminalística de la Procuraduría Estatal, realizaron una inspección en el salón, donde localizaron el arma y un casquillo.

Ahora varios alumnos fueron llevados al edificio de la AEI con apoyo de sus padres, para realizar una prueba y comprobar si alguno de ellos disparó.

Esta misma prueba se realizó al cuerpo del ahora occiso, durante la autopsia de ley, para determinar si este fue quien disparó, pero aún no han entregado los resultados.

// El Porvenir
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