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Mesurado, Enrique Quintana, director editorial del Financiero, reflexiona sobre los textos de las preguntas sobre los posibles proyectos de aeropuerto, aunque el título de su artículo lo desnuda: “La maña está en las preguntas”.
Jose Jaime Ruiz
octubre 17, 2018, 5:15 am

Mesurado, Enrique Quintana, director editorial del Financiero, reflexiona sobre los textos de las preguntas sobre los posibles proyectos de aeropuerto, aunque el título de su artículo lo desnuda: “La maña está en las preguntas”.

“No se dice que Javier Jiménez Espriú, próximo titular de la SCT, dijo el jueves pasado que, al margen de lo que resultara de la consulta, se asignarían 5 mil millones de pesos para invertir en el AICM y Toluca.

“De modo que aun si la opción fuera Texcoco, las primeras afirmaciones de la opción de Santa Lucía serían aplicables al proyecto de Texcoco, en palabras de Jiménez Espriú.

“Y en la redacción se pone una implicación de la opción de Texcoco, que es el ya no usar el AICM, pero se ignora que optar por Santa Lucía, implicaría el abandono del proyecto de Texcoco.

Más aún, debiera haberse preguntado si se prefiere Santa Lucía aunque aún esté pendiente el dictamen de la OACI para determinar si son utilizables simultáneamente para un uso comercial el AICM y Santa Lucía.”

Después viene la desmesura revestida de descalificaciones. Pablo Hiriart lo tilda de prepotente y mentiroso. Raymundo Riva Palacio de ignorante e incompetente. Salvador Camarena sugiere que es vengativo y autoritario.

Pablo Hiriart: “Comentario final: hace más de un mes argumentamos en este espacio que Javier Jiménez Espriú no debe ser secretario de Comunicaciones y Transportes por su abierta colusión con el contratista José María Riobóo para dinamitar el proyecto de nuevo aeropuerto en Texcoco.

“Ahora se suman dos razones más: su prepotencia y sus mentiras.

“Si lo confirman en el cargo, es anuncio de lo que viene”.

Raymundo Riva Palacio: “Las acciones y declaraciones del próximo secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, son un creciente irritante para una creciente parte de la sociedad. La expresión más nítida de esta molestia la expresó Macario Schettino la semana pasada en El Financiero, donde describió las ocurrencias y la incapacidad del próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador, con énfasis en el futuro funcionario. Cuesta trabajo creer que el ingeniero Jiménez Espriú sea tonto como sugirió Schettino, aunque tampoco se entiende, salvo que tenga intereses creados para sabotear la construcción del nuevo aeropuerto en Texcoco, cómo puede decir tantos disparates.

“Son demasiadas las inconsistencias de Jiménez Espriú, quien ha dado muestras suficientes para que se dude de su capacidad de comprensión y conocimiento. Ciertamente el ingeniero, en el mejor de los casos, es un incompetente”.

Salvador Camarena: “Nos vemos el 2 de diciembre, amagó Javier Jiménez Espriú, propuesto para ser secretario de Comunicaciones de Transportes del próximo gobierno federal, cuando la semana pasada la apoderada legal de un predio le obligó a salir del mismo.

“Ese desplante del colaborador de Andrés Manuel López Obrador no desentona con gestos que con casi idéntica autosuficiencia han proferido otros acompañantes del Presidente electo”.

¿Hay línea editorial en contra de Javier Jiménez Espriú? ¿Qué tanto tienen razón los “financieros-montoneros”?