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No es nada nuevo que algunos actores en el pasado han ocupado cargos similares a los que ahora detenta el Sr. Mayer, incluso en la época del partidazo la ANDA tenía posiciones aseguradas en las legislaturas federales.
Carlos Chavarria
octubre 2, 2018, 8:07 am

No tengo el gusto de conocer al Sr. Diputado Sergio Mayer, licenciado en administración de empresas de la Ibero, pero la reputación que lo precede es la de “estrellita típica inventada por Televisa” con cuya fama se dio a conocer y seguro le fue de utilidad para arrastrar algunos miles de votos que ahora lo tienen como diputado federal y según se publicitó fue seleccionado como presidente de la Comisión de Cultura y Cinematografía de la muy Honorable Cámara de Diputados.

No es nada nuevo que algunos actores en el pasado han ocupado cargos similares a los que ahora detenta el Sr. Mayer, incluso en la época del partidazo la ANDA tenía posiciones aseguradas en las legislaturas federales.

De todas las definiciones de cultura que he conocido no encuentro una sola donde encajen las habilidades que lo convierten en idóneo para dirigir la antes mencionada comisión.

Me quedo con la definición que alguna ocasión escuche al Dr. Luis Todd: “Cultura es el conocimiento adquirido a la luz de una razón común”. En consecuencia un hombre culto será aquel que ha desarrollado habilidades introspectivas tales que es capaz de escudriñar, reflexionar, y analizar en el suceso social con el propósito de diseñar líneas de pensamiento y acción que nos convertirán en mejores personas y comunidades.

Los asuntos que trata esta comisión en el Congreso son harto delicados y van desde el cuidado del patrimonio arqueológico y hasta la inscripción de proyectos estatales y municipales en todos los temas conexos a cuestiones culturales y que demandan apoyos federales, como son museos, ferias, escuelas, y en general todo el aspecto de políticas públicas orientados a preservar y desarrollar la cultura en nuestro país.

El Sr. Mayer carece a ojos vistos de toda capacidad o aptitud para presidir tales asuntos y su nombramiento se justifica nada más que en el profundo desprecio que la izquierda marxista siempre ha mostrado respecto a los temas culturales, los cuales, como Marx, consideran a la cultura  como uno de los medios por los cuales se reproducen las relaciones sociales de producción, que permiten la permanencia en el tiempo de las condiciones de desigualdad entre las clases y no como un medio de crecimiento de las comunidades.

Pienso que el Sr. Mayer aunque crea “que no necesita ser Sócrates para dirigir esta comisión”, poco aportará, excepto el seguir la agenda que le marquen otros, pero de ninguna manera podría discriminar o desarrollar una forma innovadora de mejorar lo que a todas luces se está desmoronando en nuestra sociedad, que es precisamente la  cultura.