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Staff
agosto 4, 2016, 8:27 am

John McCain y Peña1

La apariencia de unidad que el Partido Republicano intentó dar en su convención de Cleveland hace dos semanas, cuando coronó a Donald Trump como candidato, se ha ido resquebrajando conforme han pasado los días. Notables republicanos (como la presidenta de la multinacional Hewlett Packard o un congresista de Nueva York) han anunciado que votarán a la demócrata Hillary Clinton y Trump ha agravado su desencuentro con referentes conservadores, Paul Ryan y John McCain, al negarles el apoyo en las elecciones de sus respectivos estados. Incluso el número dos de Trump, el candidato a vicepresidente, Mike Pence, se desmarcó del empresario y apoyó a Ryan. A tres meses de las elecciones presidenciales, el candidato más inesperado e indomable está poniendo a prueba las costuras del partido.

Un síntoma de la ansiedad que cunde entre los conservadores de Estados Unidos —estupor para muchos de ellos— es que estos días ha vuelto a algunas tertulias televisivas una teoría conspirativa según la cual Trump sería un aliado secreto de los Clinton para reventar la campaña republicana y asegurar la llegada de la exsecretaria de Estado a la Casa Blanca. El bulo se movió el verano pasado, cuando el constructor y showman anunció que pugnaría por la candidatura y trascendió que poco tiempo antes había charlado por teléfono con el expresidente Bill Clinton, publica El País.

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