La Carpeta:
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Estas forzadas precampañas están sirviendo solo para "mejorar" el reconocimiento de rostro y nombre, pero de lo demás ni hablar. Nada saben qué hacer con el país.
Carlos Chavarria
enero 6, 2018, 1:32 pm

¿Estamos en proceso electoral? No lo creo o estoy confundido.

Estas forzadas precampañas están sirviendo solo para "mejorar" el reconocimiento de rostro y nombre, pero de lo demás ni hablar. Nada saben qué hacer con el país.

Si ya están en campaña, si ya son conocidos, ¿por qué no cuidan tantito las formas de lo que hacen?.

Meade el del PRI, me recuerda al Nopalito de Ortiz Rubio siguiendo un libreto de reuniones arregladas por un nuevo pretendido pero huérfano Calles, que asé parece que se siente Peña.

Le tienen el hocico bien atado y se la pasa dando dos mensajes, soy servidor público con experiencia y sin militancia política. ¿Quién se lo va a creer?

Igual que el Nopalito, parece él mismo la oposición, pues todo su afán mediático es ofrecer terminar lo que empezo Peña Nieto y defenderse denostando a los demás. Se equivoca.

Muy al margen de los aciertos o desatinos de Peña Nieto debe diseñar una oferta que por obvias razones no puede ni debe ser el de la continuidad. ¿O qué, la violencia y la inseguridad seguirán igual? ¿Mantendremos el estancamiento económico? ¿Continuaremos depredando nuestro medio ambiente y destruyendo nuestras ciudades?

Zedillo desde su candidatura dejó muy clara la “sana distancia” con el partido el PRI, y con Salinas, el dedo elector de su candidatura. Sin rupturas, pero distanciarse, ofreciendo una nueva visión en aquel México descompuesto, enorme.

El güerito ese que destila una codicia por el poder , que se le nota en cada pose mal estudiada y peor de actuada, cuyo único tema es que el PRI se debe sacar del poder. Ese PRI que le dio la oportunidad de votar a favor de todo, hasta para destruir lo poco que quedaba de los afrancesados del PAN.

Sacar al PRI de los Pinos ya fue la oferta de FOX y nada cambio con ello. Por un México sin mentiras fue la de Diego Fernández, como tampoco la campaña de miedo qué usó Calderón le reportarán nada.

Los independientes que por ahí andan siguiendo el juego que el sistema les asignó, se les permite hablar pero no aciertan en algún razonamiento con lógica o poder de convencimiento.

Los independientes se la pasan alrededor de todo lo malo que han inventado en relación con los partidos políticos y que el Bronco se encargó de revalidar como algo que no es tan malo después de todos sus desfiguros.

De la señora de Calderón ni hablar. Se la pasa hablándole a quién sabe qué auditorio. Quizás a lo poco que queda de dignidad en el PAN.

Por último, López Obrador insiste en revivir a Luis Echeverría y toda su caterva de rabanillos con poder, educados bajo el más vil de los regímenes que nos han gobernado, el más represivo, el más embaucador.

¿De verdad López estará muy orgulloso de los “nombramientos” que ya hizo para su nuevo ejercicio de “gabinete legítimo”  que lo acompañará  a su nueva toma de protesta en el Zócalo y después a plantarse en Reforma como lo hizo en el pasado?

López entregó un proyecto de país, que es, pero que no es, porque todos los días lo cambia o lo niega, como niega también todo lo que ofreció en sus  campañas anteriores.

Niega también todas las amenazas que profirió en el pasado y abusando de la flaca memoria de los mexicanos con una cínica sencillez dice que no, que nunca dijo tal o cual cosa.

Continuo sumido en mi confusión. ¿Estamos en proceso electoral o no?, pues yo no veo el México 4.0 que nos llevará hacia delante en ninguno de estos personajes en cuestión, solo se deja ver un transcurrir contestatario entre los tres personajes principales de este enrredo.

Mientras la última encuesta de Latino Barómetro nos dice que al 6 % de los mexicanos les importa poco o nada la política. ¿Así que quién creen que ganará?

Pues ganará por lo seguro el partido que domina los territorios donde vive la gente más pobre e iletrada.