La Carpeta:
1 de 10
 
Si Meade pierde el nerviosísimo y demuestra, con palabras fuertes y claras y con argumentos sólidos, que es un hombre más que preparado para gobernar, volverá a estar en la pelea. No lo hizo en el primer debate, ¿lo hará en el segundo?
Federico Arreola
mayo 14, 2018, 8:23 am

Veamos los números fríos, tal como son

1. AMLO, por primera vez, baja en dos levantamientos consecutivos realizados por los analistas Sergio Zaragoza y Aldo Campuzano: en un mes, el candidato de Morena-PT-PES perdió 1.3 puntos. Su nivel de preferencias había aumentado consistentemente desde el arranque de las campañas

2. Anaya, en el mismo mes, creció 7.6 puntos. Sigue lejos de López Obrador, pero no puede negarse que el panista ha avanzado.

3. Lo que Ricardo Anaya subió, para todo fin práctico, fue lo que bajó Margarita Zavala: la candidata independiente en dos encuestas quincenales ha perdido 7 puntos.

4. Meade se mantiene en la pelea por el segundo lugar con Anaya —en un mes creció dos décimas de punto—, pero el candidato del PRI-PVEM-NA ya no está en empate técnico con el abanderado del PAN-PRD-MC, aunque la diferencia entre ellos sigue siendo menor.

5. El Bronco Rodríguez se mantiene hundido en la parte baja de la tabla con 2.2% de las preferencias, prácticamente lo mismo que la señora Zavala, que tiene 2.6%.

Mi interpretación de esos hechos:

(i) La guerra sucia daña al Peje

No puede haber la menor duda acerca de que a López Obrador le empieza a hacer daño tanta guerra sucia en su contra.

El propio Andrés Manuel y sus seguidores más “radicales”, por así llamarlos, han contribuido a la caída del candidato de Morena.

Si el tabasqueño insiste en defender algunas posiciones que no son bien vistas por la gente más conservadora —no le ayuda su terquedad de pretender eliminar la reforma estructural mejor evaluada, la educativa, y de plano le perjudica la bipolaridad en su trato con los empresarios, a los que un día combate y el otro elogia—, si no cambia su actitud, López Obrador seguirá poniendo en riesgo su posición de privilegio en las encuestas.

Andrés debe entender que solo hay una forma de pronosticar el futuro: entender el pasado.

Así las cosas, AMLO deberá evitar por completo más errores que podrían ponerlo, como en 2006. en la zona del fraude, esto es, al alcance de la alquimia electoral, que lógicamente no aparecerá si él llega al día de las votaciones con suficiente ventaja, pero que sus enemigos no dudarán en llevar a la práctica si lo ven a menos de cinco puntos de distancia del segundo lugar, tal como ocurrió hace 12 años.

(ii) Liquidada Margarita, ¿Anaya de dónde sacará votos para seguir creciendo?

Anaya podrá subir otros dos puntos si Margarita —lo que ya es altamente probable— se retira de la contienda o de plano pierde todo el apoyo que tiene.

Con ello, el candidato del PAN-PRD-MC se pondría a unos 10 puntos de AMLO, pero todavía lejísimos del representante de Morena-PT-PES.

No veo de dónde podría sacar Ricardo Anaya más votos legítimos, ya que al PRI, por lo visto, le funcionó el relanzamiento de la campaña de Meade, que creció lo mínimo, pero creció.

El gran problema de Anaya parece estar en la Ciudad de México, donde su candidata a jefa de gobierno, Alejandra Barrales, simple y sencillamente no tiene fuerza, ya no se diga para enfrentar a Claudia Scheinbaum, de Morena, sino para volver a superar al priista Mikel Arriola, que ya la ha rebasado.

(iii) El PRI consolida su voto duro, ¿le servirá para entrar en competencia?

Meade y el PRI, con la nueva estrategia de unirse mucho más el partido y el candidato, han consolidado el voto duro del priismo.

¿De donde podrían sacar votos para acercarse a Anaya, ya no se diga para retar a AMLO?

En principio, Meade podría quitarle un par de puntos a El Bronco, que no avanza absolutamente nada.

Ahora bien, seguramente los estrategas priistas seguirán atacando a AMLO, pero de nada les va a servir si no dedican buena parte de sus spots a exhibir a Anaya.

En la Ciudad de México —la otra encuesta de México Elie que hoy damos a conocer—, está la principal ventaja de Meade y el principal problema de Anaya: ha crecido Mikel Arriola, candidato del PRI, y se está desplomando la candidata del PAN-PRD-MC, Alejandra Barrales.

Los priistas tendrán que dedicar más recursos a la campaña de Mikel, que sin duda beneficia a Meade.

¿Confía la campaña de José Antonio Meade en el trabajo de Mikel Arriola, que parece estar moviéndose nada más con sus propios medios?

Hay ahí una clara oportunidad para el priismo, tendrán sus estrategas que ser extraordinariamente listos para aprovecharla.

El segundo debate será fundamental

La campaña dejó de ser un simple paseo triunfal de Andrés Manuel la noche del primer debate de candidatos a la Presidencia.

El claro triunfo de Anaya en ese enfrentamiento dialéctico, por así llamarlo, movió los números de las encuestas y, también, al menos en el caso del PRI, obligó a cambios en la estrategia de campaña.

No hay la menor duda acerca de que el segundo debate será definitivo en el rumbo que tomará la contienda electoral presidencial en su recta final:

* Si Anaya gana el debate otra vez, se convertirá en el retador natural de López Obrador ya con posibilidades de victoria.

* Si AMLO hace lo que no hizo en el primer debate, es decir, dejar la hueva en su casa y toma en serio a sus rivales, tendrá una ventaja todavía mayor, ya irreversible.

* Si Meade pierde el nerviosísimo y demuestra, con palabras fuertes y claras y con argumentos sólidos, que es un hombre más que preparado para gobernar, volverá a estar en la pelea. No lo hizo en el primer debate, ¿lo hará en el segundo?

Ya lo veremos.