La Carpeta:
1 de 10
 
Es el tiempo de los ciudadanos. Llegó la hora de dejar de mirar a los guadalupenses sólo como votos para la elección y darles su estatuto humano. Apostémosle a la democracia participativa.
Judith Diaz
junio 7, 2012, 7:28 am

Por definición, la función pública tiene por objetivo, dar respuesta a las demandas de la ciudadanía bajo la forma de planes y programas institucionales. En la tradición mexicana, surgida en los regímenes priistas, estos se estructuraban bajo un enfoque metodológico de inspiración paternalista y utilitario, es decir pensados para la conveniencia del gobernante en turno.

Es así que durante aproximadamente 50 años, las acciones de gobierno se sustentaban en la apreciación unilateral de la autoridad, la cual definía sus proyectos tomando como criterio sus deseos e intereses, en la búsqueda de la autopromoción, el autoelogio y la autocomplacencia.

Por fortuna, poco a poco la modernización administrativa ha ido introduciendo mecanismos institucionales que regulan los alcances de las iniciativas de los gobernantes, a fin de promover un desarrollo sostenido, racional, pero sobre todo democrático.

Ciertamente del Primer Plan Sexenal generado en 1933, a los actuales Planes Nacionales de Gobierno y sus equivalencias Estatales y Municipales, se han dado cambios sustanciales, destacando principalmente la posibilidad de establecer metas y objetivos que sirven como referentes para ubicar los logros y alcances obtenidos.

Sin embargo, a pesar del ordenamiento que la planeación democrática logra instaurar, aún sigue prevaleciendo una filosofía de tintes autoritarios, toda vez que la gran mayoría de los planes de gobierno, no establecen un mecanismo que de voz y voto a los propios beneficiarios de la acción de la autoridad.

Es bien sabido que la sabiduría popular está por encima de la visión limitada de los gobernantes. Son los propios ciudadanos quienes mejor conocen su realidad, los problemas que padecen en las comunidades y mejor aún quienes tienen las mejores propuestas de solución a sus necesidades sentidas. Es la llamada democracia participativa.

En la plataforma política que propongo para los ciudadanos guadalupenses, es mi intención generar el espacio institucional desde el cual tengan cabida las ideas, las iniciativas, pero sobre todo la voluntad de los destinatarios de los programas de gobierno. A través de ello busco dar mayor trasparencia y racionalidad a la administración municipal. La involucración de los ciudadanos en calidad de fiscalizadores de la acción de gobierno, es la principal garantía de un manejo adecuado de los recursos públicos. Los problemas de deuda pública, de falta de trasparencia y de omisiones, se resuelven en proporción al grado de involucramiento de los ciudadanos, por ello es vital la interconexión ciudadanos-autoridad. En este tenor se inscribe mi propuesta de impulsar la Contraloría Social, conformada por líderes de la sociedad civil, que se encarguen de evaluar la correcta aplicación y ejercicio de los recursos financieros del municipio, con el fin de que él ciudadano de a pie, tenga acceso y sea consciente, en que se aplica el gasto público.

En lo que respecta a la Fiscalización Ciudadana, es mi propósito que esta instancia ciudadana, también integrada por líderes de la sociedad civil, de forma permanente evalúen la correcta aplicación y ejercicio de los programas municipales (seguridad, obra pública, servicios públicos, desarrollo social y económico) con el objetivo de evaluar con oportunidad sus resultados y enmendar el camino cuando estos se aparten del beneficio de los guadalupenses.

Otro de mis planes de trabajo es la Línea Directa, proyecto itinerante en el que la alcaldesa y su equipo de colaboradores de primer nivel, acuden a las colonias del municipio una vez a la semana, para atender en forma directa bajo el formato de audiencia pública, a los ciudadanos que buscan respuesta inmediata a los problemas que padecen en su comunidad. En este mismo sentido crearemos el esquema de las Juntas Vecinales, para en conjunto ciudadanos-autoridad veamos en forma sectorizada los problemas y las soluciones para el barrio, siendo incluyentes y mediadores ante los puntos de vista diferentes. Es el tiempo de los ciudadanos. Llegó la hora de dejar de mirar a los guadalupenses sólo como votos para la elección y darles su estatuto humano. Apostémosle a la democracia participativa.

paraguadalupe@judithdiaz.org

http://www.facebook.com/JudithDiazDelgado

@JudithDiazGpe