La Carpeta:
1 de 10
 
Algo que sí es real es la parálisis de la inversión ante la ineptitud de AMLO para crear algo de certidumbre. Su discurso continua siendo errático, vago, impreciso y hasta contradictorio.
Carlos Chavarria
septiembre 21, 2018, 3:33 pm

Se planea una consulta ciudadana entre quienes que nada sabemos de aeropuertos, para decidir si se  continua o no con el NAICM, pero no se consultará ningún otro de los proyectos del presidente electo, como el Tren Maya o las nuevas refinerías.

Los expertos en la industria petrolera del propio gobierno aseguran que ya no hay petróleo en aguas someras y por eso se debe empezar a explorar en aguas profundas, pero el agrónomo, próximo nuevo director general de PEMEX dice que ellos (¿?) si van a sacar mas aceite de donde dicen los de PEMEX que ya no existe.

Cada día AMLO modifica o se retracta de  las promesas que hizo durante su campaña y que le dieron el triunfo y parece que a nadie de sus promotores les preocupa o siquiera les motiva alguna duda acerca de sus acciones.

Lo que ocurre es que nada de lo que está pasando en materia de política es real en este momento.

Por ahí andan repartiéndose cuatro veces el presupuesto nacional entre diputados, senadores, gobernadores, alcaldes y el presidente electo de MORENA, y lo hacen porque nada es realidad, no han tomado aún el poder.

El presidente electo, no es más que eso, una persona que el 1 de diciembre próximo rendirá protesta como jefe del Ejecutivo y hasta entonces veremos si es verdad que regalará todo lo que ha ofrecido.

Los diputadetes de la nueva legislatura ya resultaron más mañosos que los anteriores, le andan calentando la cabeza a los maestros disidentes provocándolos para que no asistan a las evaluaciones magisteriales y se derogue todo lo referente a la reforma educativa.

Vamos a ver si después del 1 de diciembre no les resulta AMLO con que siempre sí, que de las consultas que están llevando a cabo se concluye que sí debe haber no solo evaluación de los maestros sino uno que otro apretón más.

Suena ridículo que los acelerados morenistas piensen que AMLO se va a suicidar nada más llegando al poder al adoptar lo que no eran sino promesas de campaña incumplibles.

Parecen nuevos al suponer que el Dr. Urzúa, futuro secretario de Hacienda, les aceptará sus maniobras con el gasto legislativo para quedar con las mismas canonjías que siempre han disfrutado.

La realidad no es la que se está tratando de mostrar en las redes sociales e incluso en muchos de los medios de comunicación tradicionales. La realidad es que AMLO le pidió a Peña, y éste se lo concedió, dejarle los espacios para que él continuara en campaña.

Algo que sí es real es la parálisis de la inversión ante la ineptitud de AMLO para crear algo de certidumbre. Su discurso continua siendo errático, vago, impreciso y hasta contradictorio.

Otra cosa que también es real viene de nuestro vecino del norte. Soplan vientos de una profundización de la crisis que inició en el 2008 con las hipotecas subprime y su origen es tanto el monstruoso nivel de endeudamiento de su gobierno como de la reversión de la abundancia de liquidez que pactaron para mantener su nivel de vida. No debemos olvidar y pienso que AMLO lo sabe, que cuando a los americanos les viene una gripa, a México le causará una pulmonía.