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¡Con razón ahora la CTM de Ismael Flores anda en pie de guerra! El negocito millonario se le está acabando no sólo con las acciones que llegan a poner orden como en Escobedo, sino porque al darse a conocer cómo están las cosas con los municipios...
Eduardo A. Campos
agosto 10, 2016, 6:23 am

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No hay otra manera de decirlo: Los líderes de la CTM que están involucrados en los mercados sobre ruedas en la zona metropolitana de Nuevo León están robando a los comerciantes también conocidos como oferentes.

Gracias a la intervención de las autoridades de Escobedo en los mercados de ese Municipio fue descubierto el modus operandi de los cetemistas: Cada vez que se instala un mercado, la CTM cobra al comerciante una cuota que incluye --según ellos-- el pago del "permiso" al Municipio. Sin embargo, ese pago no se hacía a la autoridad, por lo que los líderes cetemistas simplemente se envolsaban el dinero.

Imagínese usted una cuota cobrada a cientos de comerciantes cada semana por años y años ¿a cuánto cree usted que llegue el monto de lo robado cuando bajita la mano se cuentan casi 400 mercados rodantes en toda la zona metropolitana?

Porque aunque este robo en despoblado se hizo evidente en Escobedo, ahora nos enteramos que comerciantes de otros municipios ya se quejaron de ese mismo cobro, con el agravante de que otros ayuntamientos de la misma área metropolitana ya dijeron que ellos ni siquiera se molestan en pretender cobrar a los cetemistas por el uso indiscriminado de calles y parques públicos.

¡Con razón ahora la CTM de Ismael Flores anda en pie de guerra! El negocito millonario se le está acabando no sólo con las acciones que llegan a poner orden como en Escobedo, sino porque al darse a conocer cómo están las cosas con los municipios, ya muchos otros comerciantes están reclamando por pagos que han hecho por mucho tiempo pensando que iba a los ayuntamientos, pero que ahora saben que fueron para los bolsillos de los líderes.

Este tipo de tranzas se idearon y empezaron a ejecutarse cuando el PRI y sus satélites sindicales constituían un partido hegemónico que lo que no ganaba, se lo robaba. Sin embargo, los tiempos modernos e independientes llaman a acaba, de una vez por todas, con esas prebendas.

Y conste que no se trata de ir contra los mercados sobre ruedas y la forma honesta de ganarse la vida de muchos legítimos comerciantes. Los que tienen que terminarse son los autoasignados cotos del poder político o sindical, los engaños y --sobre todo-- los robros flagrantes perpetrados por un grupo de líderes que sólo son famosos por las motos de lujo que pueden comprarse con el esfuerzo de sus explotados oferentes.

Eso sin contar que mucho tendrán que explicarle a la población todos los Alcaldes que entregan el derecho de ocupar las calles sin cobrar alguna justa y adecuada retribución para compensar por servicios de limpieza, luz, Tránsito y otros que hoy hacen los Municipios alrededor de los mercados rodantes, pero con cargo a los sufridos y no comerciantes contribuyentes.