La Carpeta:
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¿Cómo explicar que prefieren a una dirigencia que perdió “la joya de la corona” por encima de una nueva opción?
Francisco Tijerina
noviembre 12, 2018, 6:32 am

 

Memoria selectiva para recordar lo bueno,  prudencia lógica para no arruinar el presente, y optimismo desafiante para encarar el futuro. // Isabel Allende

 La lógica indicaría que los panistas de Nuevo León tendrían que estar molestos con la conducción de su actual dirigencia, que los resultados de los pasados comicios tendrían que haber provocado una sensación de molestia lo suficientemente fuerte para cuestionar el liderazgo, que la pérdida de empleos y posiciones gracias a los errores de la dirigencia tendrían repercusiones, pero resulta que no, que todos están felices y contentos.

¡Yo ya no entiendo! O más bien sí entiendo. El férreo control impuesto desde las tribus que mangonean el partido, la fuerza de la nómina sobre la militancia, se han impuesto al desconsuelo de quienes han visto despedazarse la ideología, mística, esencia y estatutos del PAN.

El pragmatismo por encima de las ideas.

¿Cómo explicar que prefieren a una dirigencia que perdió “la joya de la corona” por encima de una nueva opción?

¿Cómo entender que siguen apoyando a los mismos que hoy los tienen en vilo en la elección de Monterrey?

Sí, ganaron la mayoría en el Congreso pero no fue por la dirigencia, sino por los perfiles de sus candidatos y por la pobrísima oferta de los opositores, ¿es suficiente ganar por ser “el menor peor”?

Seguirán los mismos, haciendo lo mismo, controlando el Congreso y de esta forma la política en Nuevo León por la fuerza de una mayoría, aunque su visión esté alejada de lo mejor para la ciudadanía y su interés esté centrado únicamente en el beneficio de personal de unos cuantos.

El asunto va contra toda lógica, pero a veces así es la política.