La Carpeta:
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Lo de Radio Centro es excepcional y hay que cuidar que no llegue a ser paradigmático. Radio Centro, como las estaciones comerciales, quiere jugar a las “complacencias” teniendo como público solamente a Andrés Manuel. No se vale. Creo que es hora de que los concesionarios rindan cuentas, son concesionarios.
Jose Jaime Ruiz
diciembre 4, 2018, 9:24 am

Descentrado, Grupo Radio Centro se ladea. El caso de Carlos Loret de Mola es la primera alerta para el presidente Andrés Manuel López Obrador, pero también para los medios de comunicación libres y los que quieren, motu propio, que los arrulle el nuevo gobierno. Radio Centro hizo lo inverosímil: ofrecer a AMLO en ofrenda a Loret de Mola.

Andrés Manuel no pidió la cabeza de Carlos; en el mayor caso de pleitesía innecesaria, Radio Centro ofreció una cabeza de turco. Para la estación es un “logro encomiable”, para mí es simple censura. Ofrecer en sacrificio a Loret ante López Obrador. ¿Por qué? Por la torpe visión de que es el periodista que más ha enfrentado en los tiempos recientes al presidente.

En su conferencia de hoy, Andrés Manuel, en el mejor sentido, calificó a los periodistas y reporteros como “mirones profesionales” por su capacidad de investigación. Guste o disguste, Carlos Loret de Mola es, ante todo, reportero, periodista, mirón profesional. En contrario, Radio Centro ha sido vulgar, coercitivo y, en el peor de los casos, sus dueños son malos empresarios.

En estos nuevos tiempos, es importante profundizar en los derechos laborales, no sólo los de Carlos, que él bien se puede defender a través de sus abogados, sino de toda la clase trabajadora en un país donde la palabra “huelga”, el gran derecho, parece proscrita.

A través de “Bajo Reserva Exprés”, una de las columnas oficiales de El Universal, casa editorial que le da cobijo a Carlos, se dice que el concesionario planteó condiciones laborales inaceptabes al periodista. Yo creo que los dueños de Radio Centro se la jugaron por la libre. Quitar a Carlos de la empresa se hizo para complacer a Carmen Aristegui (la reubicación de los horarios de los noticieros) y a López Obrador que estoy seguro, ni lo pidió ni lo necesita.

Grupo Radio Centro ladeó la cabeza por donde viene el golpe. Los casos de José Gutiérrez Vivo y Aristegui también fueron casos de vil censura. Es saludable que Carmen esté de nuevo al aire y que regrese José. Lo de Radio Centro es excepcional y hay que cuidar que no llegue a ser paradigmático. Radio Centro, como las estaciones comerciales, quiere jugar a las “complacencias” teniendo como público solamente a Andrés Manuel. No se vale. Creo que es hora de que los concesionarios rindan cuentas, son concesionarios. Y habrá que revisar la concesión a aquellos que atenten contra la libertad de expresión y los derechos laborales.