La Carpeta:
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Mientras tanto, alumnos y padres de familia a sufrir, rezar y preparase este sábado para vivir la incertidumbre que genera ser un RECHAZADO de la Universidad del pueblo.
Manuel Perez Ramos
junio 1, 2012, 9:31 am

Este sábado cerca de 45 mil estudiantes de secundaria de un total de 72 mil 160 que terminarán este nivel educativo en el estado de Nuevo León, estarán presentando el examen de admisión a la escuelas preparatorias de la UANL. Sin embargo, como cada semestre, muchos de ellos serán rechazados, es decir, no tendrán un lugar para estudiar. Según la proyección de las autoridades universitarias, sólo se admitirán 29 mil estudiantes, lo que implicaría que aproximadamnete 16 mil quedarán fuera.

Está situación excluyente y discriminatoria que como lo manifestamos, se repite cada semestre, bajo el argumento de que no existe presupuesto y aulas suficientes para atender toda la demanda, tiene ahora un ingrediente extra: El decreto firmado por el presidente Felipe Calderón que modifica el artículo 3º donde se establece la obligatoriedad y gratuidad del nivel medio superior en todo el país.

El contenido de este decreto vuelve a repetir una de nuestras prácticas legislativas más perversas: Aprobar leyes cuyo cumplimiento tendrán que esperar todavía muchos años. Esta perversidad nos encanta. Mire usted. Para que realmente sea obligatoria y gratuita la educación media superior, el decreto establece que será en el año 2022, cuando se alcance la universalidad de la matrícula en este nivel, es decir, dentro de 10 años probablemente ningún estudiante egresado de secundaria quedará sin ingreso a una preparatoria.

Pero resulta que estudios serios sobre la situación de las preparatorias en el país, como el que publicó el año pasado la Auditoría Superior de la Federación, señala que para alcanzar la universalización de la preparatoria en el 2022 se requieren construir 333mil cinco aulas para absorber a 9,5 millones de alumnos, más del doble de los inscritos en la actualidad. Por lo tanto, será hasta el año 2043 cuando el país alance la tan anhelada cobertura universal, siempre y cuando, se construyan en este tiempo la cantidad de aulas mencionadas.

Pero regresemos a la situación local. La situación de la UANL es diferente a la mayoría de las universidades públicas del país, así como el nivel económico del Estado, por lo que nos parece inadmisible que se sigan rechazado a una gran cantidad de alumnos cada semestre, que al año ronda en los 30 mil estudiantes, de los cuales muchos no seguirán estudiando, incrementándose el número con los jóvenes que ni siquiera hicieron el intento de presentar el examen.

Se imagina cuántos jóvenes “ninis” futuros militantes de la delincuencia organizada estarán como “chivos en cristalería”. Se imagina cuántos jóvenes excluidos por el mismo sistema educativo, bajo el justificante muy endeble de que no hay suficientes recursos financieros. Y decimos pretexto endeble. Si bien es cierto que la UANL se mantiene con dinero estatal y federal, el hecho es, que el manejo de esos recursos hoy en día dejan mucho que desear, la opacidad ha sido su sello característico desde hace algunos años, así como los negocios particulares con los recursos que aporta la sociedad.

Es de todos conocido, que gracias a la Autonomía, las mafias (o llamadas “Los Cárteles”) que la controlan la han saqueado al inflar presupuestos en la construcción y ampliación de los edificios, en la compara de equipo tecnológico, material didáctico, control de proveedores, laboratorios, vehículos, viáticos, viajes, sueldos vitalicios de Rectores y Directores, nóminas alternas y en todo lo que concierne a su mantenimiento.

Mire para terminar pronto: Se dice que con el dinero que se ha desviado y mal gastado, ningún aspirante a preparatoria o facultad quedaría fuera y que habría mínimo dos ciudades universitarias. De ese tamaño es la percepción ciudadana sobre el manejo opaco de las finanzas de la UANL.

Mientras tanto, alumnos y padres de familia a sufrir, rezar y preparase este sábado para vivir la incertidumbre que genera ser un RECHAZADO de la Universidad del pueblo.