La Carpeta:
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Porque es cierto que Madero no pide el voto, pero criticar lo que hoy sucede es una manera inherente de decir “yo lo puedo resolver” y eso, aquí y en China, es pedir el voto.
Francisco Tijerina
marzo 9, 2018, 4:56 am

 

“Que me toquen El Quelite, después El Niño Perdido.” // “El Sinaloense”

El controvertido ex alcalde panista de Monterrey y aspirante al mismo cargo, ahora por el Partido Verde, ya se encontró una manera de saltarse las trancas y promocionarse en el periodo intercampañas, en el que no puede pedirse el voto de la población.

Y es que “pescado enjabonado”, Maderito se ha destacado siempre por encontrar la manera de burlar las normas y salirse con la suya.

En esta etapa electoral el polémico personaje es entrevistado todos los días en la televisión en donde aparece opinando de cuestiones municipales o de plano, abierta y descaradamente, criticando servicios como la pavimentación en una calle llena de baches en la que dialoga con los ciudadanos y critica el status de las cosas.

Si eso no es hacer campaña, yo soy Arturo de Córdoba y como decía el artista: “No tiene la menor importancia”.

Porque es cierto que Madero no pide el voto, pero criticar lo que hoy sucede es una manera inherente de decir “yo lo puedo resolver” y eso, aquí y en China, es pedir el voto.

Además, no nos hagamos, ¿cómo es que a diario lo buscan para que opine de un tema distinto? ¿De cuándo acá se volvió “especialista” en todo y líder de opinión?

La gente no es tonta y se da cuenta de la verdadera intención del exalcalde, pero no deja de sorprender la burda manera que en ocasiones tiene de saltarse “a la torera” las normas, riéndose abiertamente de una autoridad incapaz de controlarlo y, sobre todo, obligarle a que respete las reglas establecidas.

Maderito, otra vez, se la halló.