La Carpeta:
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Lo irreversible ya es percepción. ¿Cómo ganarle a Andrés Manuel? No hay manera. Le perdonan todo, a pesar de Poniatowska y Jesusa. La percepción de cambio ya se impuso y José Antonio no podrá remontar eso. Nadie lo puede remontar. Meade está condenado a perder, ¿acaso no lo ven?
Jose Jaime Ruiz
marzo 12, 2018, 7:12 am

¿Pueden Los Pinos cambiar a José Antonio Meade? No. ¿Puede José Antonio modificarse a sí mismo? No. ¿Qué hace Meade en esta campaña? Lo suyo, una excelente comparsa. ¿Para qué José Antonio? Para nada. Las “intercampañas” son las campañas. Pepe no crece ni crecerá. La intención de voto está con Andrés Manuel López Obrador. ¿Quién lo duda? Ninguna encuesta.

El continuismo no le ayuda a José Antonio. La ruptura tampoco. Meade, como aquella peli de Jack Nicholson, sigue atrapado… y sin salida. Continuar nada resuelve; romper, menos. Lo hemos dicho tantos: José Antonio nunca será Luis Donaldo. ¿Qué espera? ¿Además de estar atrapado en la permanente presencia del PRI y de una ciudadanía que no resuelve? ¿Además de estar congelado como el actor de marras afuera de un laberinto como en El resplandor?

Meade tiene nada. Ni competidor ni competitivo. Así lo muestra la reciente encuesta publicada por SDPnoticias. ¿A qué le tira? Ya sé que se criticará esta encuesta por el manejo del segundo lugar. El problema no es ese. José Antonio está fuera del convite electoral. No lo entienden. Todos caen, AMLO avanza, poco, pero es avance.

Lo irreversible ya es percepción. ¿Cómo ganarle a Andrés Manuel? No hay manera. Le perdonan todo, a pesar de Poniatowska y Jesusa. La percepción de cambio ya se impuso y José Antonio no podrá remontar eso. Nadie lo puede remontar. Meade está condenado a perder, ¿acaso no lo ven?

El gasto político dejó de ser inversión electoral. José Antonio no va. ¿Para qué debatir con él? Andrés Manuel no irá a esa trampa. A que crezcan a costa de él. Morena debe enfocarse en el “Día D”. Es ahí donde está la única posibilidad de ganar. Debatir es nada, se trata de estructura.

Cada vez más solo, cada vez más atrapado en la imposibilidad de repartir candidaturas al voto duro del PRI, José Antonio es nadie y lo seguirá siendo mientras sea una extensión de Los Pinos. Meade sigue atrapado y sin salida. José Antonio ya perdió. Enrique Peña Nieto, para evitar judicializar su sexenio, debe inventar otras salidas.