La Carpeta:
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Obviamente, las circunstancias me obligaron a actuar en consecuencia con mis principios, y denegué el cargo. El escrito dice así...
efren vazquez esquivel
junio 26, 2012, 6:06 am

En lo que sigue transcribo el escrito de respuesta al Consejero presidente del Décimo Distrito Electoral en el Estado de Nuevo León, Miguel Guillermo Márquez Ordaz, y los integrantes de la Junta Local Ejecutiva en el Estado de Nuevo León; en el cual, sin ser consejero suplente porque nunca acepté ese cargo, se me convoca a tomar protesta como consejero electoral propietario, en sustitución de Gabriela Salazar, quien dos semanas antes de las elecciones decidió cumplir su anunciada renuncia. Queda la duda de por qué se le nombró consejera, si desde el principio se sabía que iba a renunciar.

Obviamente, las circunstancias me obligaron a actuar en consecuencia con mis principios, y denegué el cargo. El escrito dice así:

Me refiero a su atento oficio número CP/726/2012,  de fecha 15 de  junio de 2012, por medio del cual se me notifica de manera personal en fecha 16 de junio de este mismo año, que con motivo de la renuncia de la consejera electoral propietaria de la fórmula 06, con fundamento en las facultades que a Usted le confiere la ley, convoca al suscrito a la sesión que se celebrará a partir de las 17:30 horas del 21 de junio de 2012, en la cual, de conformidad al artículo 149, párrafo 3, del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, el suscrito debe rendir protesta de ley para «asumir» el cargo de Consejero Electoral Propietario de este Décimo Distrito.

Al respecto manifiesto a ustedes, C. Consejero Presidente del 10 distrito electoral en el Estado de Nuevo León; CC. Integrantes de la Junta Local Ejecutiva en el Estado de Nuevo León, que jurídicamente no debe rendírseme protesta como consejero propietario del 10 distrito porque yo nunca acepté el nombramiento de consejero suplente que se me otorgara en fecha 19 de noviembre de 2011. Tan es así que en fecha 19 de diciembre de 2011 comparecí ante la Junta Local Ejecutiva por medio de escrito a manifestar que no acepto ser consejero suplente,”(a no  ser que entre todos los elegidos como titulares se demuestre un mejor perfil en todos ellos para ese cargo), por lo que en este momento manifiesto mi negativa a aceptar el cargo de suplente, en tanto no me sea informado del «proceso» y el «baremo» que sirvió para evaluar el perfil y capacidad de cada uno de los aspirantes a consejeros electorales distritales; y a la vez sea rectificada dicha situación, colocándoseme en el cargo de consejero distrital titular”.

En ese mismo escrito, con fundamento en los artículos 6 y 8 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, artículo 2 de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, solicité a la Junta Local, entre otra, la siguiente información:

a) Copia simple del «baremo» que sirvió de fundamento racional para la asignación de consejeros distritales titulares y suplentes; y así mismo, copia simple de todo el proceso de selección de aspirantes a consejeros distritales debidamente documentado, con sus respectivas grabaciones, video grabaciones y versiones estenográficas de todo lo realizado por el Consejo Local del Instituto Federal Electoral en Nuevo León, desde el principio, hasta la decisión final de asignación de cargos de consejeros titulares y suplentes.

b) Copia simple del número de aspirantes al cargo de consejeros distritales, con su respectiva información curricular.

c) Copia simple de la metodología seguida en la especie, con base en el «baremo» previamente establecido, y no solamente la transcripción de «acuerdos» o «normas» del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE), para elegir a los Consejeros Electorales Distritales, en el Estado.

La información que me fue proporcionada por el Consejo Local fueron sólo evasivas, razón por la cual seguí los cauces legales para exigir la información antes aludida a la que todos los ciudadanos tenemos derecho a obtener. En este ya largo proceso, que aun sigo combatiendo por los medios legales, ha habido una serie de irregularidades por parte de las autoridades, entre otras que a la hora que tuve que presentar dos de mis recursos ante la autoridad responsable (o sea el Consejo Local), ésta se encontraba cerrada, cuando por ley todos los días y horas son hábiles.

En fecha 4 de Junio del presente año, el Órgano Garante de la Transparencia y el Acceso a la Información del IFE me proporciona una mayor información de la que ya antes había obtenido, a través de una resolución del Consejo General del IFE; pero sigue negándoseme sin fundamento legal alguno la información curricular de los aspirantes a consejeros distritales, sin siquiera habérseles otorgado derecho de audiencia fueron rechazados; éstos ascienden a 248 expedientes.

 Y como no se ha satisfecho mi solicitud de demanda a plenitud, entonces sería incongruente aceptar el cargo de titular, primero por que no soy suplente al nunca aceptar dicho cargo; y en segundo porque las lesiones a mis derechos humanos, como lo es el acceso a los cargos públicos en condiciones de igualdad, no se han resarcido.

Y desde otro punto de vista, suponiendo sin conceder que yo fuere consejero ciudadano suplente, tampoco aceptaría protestar para ser titular diez días antes de la elección, solo porque  la titular tiene que renunciar a un cargo que desde antes sabía que iba a renunciar. En efecto desde un principio se me dijo que aceptara el cargo de suplente y que luego asumiría el cargo de titular, porque la titular renunciaría.

Finalmente, solo aceptaré ser consejero titular, no suplente, si después de la transparentarían que se haga del procedimiento se llega a determinar, con base a un «baremo», que soy merecedor de ese cargo. Lo anterior, no significa algún ataque en contra de los actuales consejeros distritales, titulares y suplentes, sino la necesidad de transparentar las decisiones de las autoridades electorales. Hoy en día, la transparencia es condición sine qua non para la consolidación de la democracia fundada en el diálogo racional. Todos queremos un México diferente, pero para tener un país diferente debemos de actuar de manera diferente, actuando de manera consecuente con la legalidad y la justicia.

En una cultura democrática impera un sistema de normas, no un sistema de componendas, y la satisfacción más grade a la hora de seleccionar funcionarios electorales o al final de la contienda, no la produce la voluntad general que se inclina a favor de uno de los contendientes, sino la constatación de que el sistema de normas se ha cumplido a cabalidad.

RESPETUOSAMENTE

Monterrey, Nuevo León, a 21 de Junio de 2012