La Carpeta:
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Ayudemos al presidente electo y ayudémonos nosotros, hagamos a un lado esa manera irracional de evaluar con una visión de corto plazo las decisiones que sobre política pública debe tomar el gobierno por nosotros.
Carlos Chavarria
julio 12, 2018, 10:22 pm

Al elector mexicano le gusta que le cuenten mentiras y medias verdades, de hecho ya están presionando al presidente electo para que les cumpla las promesas no cumplibles o viables que les ofreció en campaña.

Tantos años de clientelismo mientras el cuento del Cuerno de la Abundancia petrolera duró, el gobierno no batalló y le ofreció a los electores un modo de vida basado en el despilfarro y las dádivas.

En cuanto subía la presión de algún sector de la sociedad entraba la “sensibilidad política” y venían más regalos, de ahí surgieron por ejemplo los onerosos contratos colectivos de PEMEX, IMSS, y en general de la burocracia, a pesar de que la productividad de esos sectores era cada vez más baja.

A la sociedad entera se le otorgaban servicios baratos, malos pero baratos, y por eso hasta se regaban las banquetas con manguera. Siempre se ha sabido que cuando algo cuesta muy poco lo que ocurrirá es el dispendio, el desperdicio.

El subsidio más irracional en el que se han tirado al caño miles de millones de dólares a lo largo de los años es, sin lugar a dudas,  el aplicado los combustibles. Mientras el petróleo está al alza, en México se regalan los excedentes o utilidades de PEMEX a través de subsidios a la gasolina.

Ahora que el barril de petróleo está y estará por muchos años a la baja, no hay excedentes y el precio de los combustibles deberá de subir, so pena de inflar las deudas del gobierno o dejar de hacer obra o gasto social.

Presionan a AMLO y es como todos los políticos, les dirá mentiras o tirará el dinero. Ahora ya ideó que después de tres años ya no habrá aumentos a los combustibles porque rehabilitarán las refinerías para que ya no se compre gasolina en los EEUU.

Aunque exista capacidad de refinación el país, la inflación afecta hasta a PEMEX y de cualquier manera los precios de los combustibles tendrán que subir y será mas alto que la inflación general de precios.

Es irracional el subsidio a los combustibles. Se supone que un subsidio es un gasto que hará el gobierno que solo debe tener uno de cuatro objetivos. Primero, apoyar a los más pobres, después, incentivar inversiones y/o la productividad en algún sector de interés económico estratégico para el país, en tercer lugar, suplir algo que el mercado por si solo no puede lograr, y finalmente, invertir en algo que por su complejidad o magnitud nada más el estado los puede hacer, como las carreteras.

En cualquier caso, el subsidio a las gasolinas no encaja en ninguno de los propósitos de un subsidio rentable socialmente hablando. Los que tienen auto lejos están de ser los más pobres y cualquier subsidio será mayor para el que más use el auto.

Si presionamos a un político para darnos algún gusto, seguro lo hará sin importar el costo, que al final lo pagaremos todos, como ya ocurrió en el pasado.

Ayudemos al presidente electo y ayudémonos nosotros, hagamos a un lado esa manera irracional de evaluar con una visión de corto plazo las decisiones  que sobre política pública debe tomar el gobierno por nosotros.

Supliquemos también a los medios de comunicación que dejen  a un lado la estigmatización de muchas decisiones y situaciones de gobierno que si bien entrañan costos son las más sensatas para la sostenibilidad económica del país.