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En la euforia del momento, doña Margarita declaró: “Gracias a ustedes soy la primera candidata independiente a la Presidencia de la República y gracias a ustedes también seré la primera Presidenta de la República”. Lo malo es que la primera premisa no se cumple ya que aún no es candidata; lo será cuando el INE valide sus firmas de apoyo y gastos de campaña, a finales de marzo.
Francisco Tijerina
marzo 12, 2018, 7:42 am

 

“Después me dijo un arriero,/ que no hay que llegar primero,/ pero hay que saber llegar.”// José Alfredo Jiménez

 

A Margarita Zavala, aficionada taurina de toda la vida, le están ganando sus ansias de novillera en su sueño de conseguir la Presidencia de México.

Con inusitada prisa la ex Primera Dama presentó su solicitud de registro como candidata ante el INE.

Ya lo decía “Juncal”, el célebre torero de una serie realizada por Televisión Española: “Las prisas son para los “chorizos” (ladrones) y para los malos toreros”.

En la euforia del momento, doña Margarita declaró: “Gracias a ustedes soy la primera candidata independiente a la Presidencia de la República y gracias a ustedes también seré la primera Presidenta de la República”. Lo malo es que la primera premisa no se cumple ya que aún no es candidata; lo será cuando el INE valide sus firmas de apoyo y gastos de campaña, a finales de marzo.

En el mismo jaleo del registro la señora anunció que, en caso de lograr la candidatura, renunciará al financiamiento público que la autoridad electoral le otorga a los candidatos y añadió: “Es momento de romper el vínculo entre el dinero y la política, y por eso he decidido renunciar al financiamiento público que me corresponde como candidata… la clase política se ha sometido al dinero, y el dinero ha convertido a la política en un negocio, en el que priva la ambición y el descaro”.

Lo que no dice Margarita es que a lo que en realidad está renunciando es a algo así como un millón de pesos que es, según lo declaró en los mismos términos Jaime Rodríguez Calderón desde principios de febrero.

Pero el apantallante rollo de la señora Zavala tiene fondo, porque si no aceptará ese milloncejo, ¿de dónde saldrá el dinero para su campaña? Obvio que de aportaciones de particulares, ¿todos sin interés y por puro amor a México?

No basta la declaración de intenciones, lo que Margarita y también Jaime deberán hacer en caso de renunciar al financiamiento, será un mecanismo de absoluta transparencia para saber de dónde viene cada centavo que gastan en sus respectivas campañas.

En política hay una regla de oro: “Las campañas se ganan con tres cosas: dinero, dinero y más dinero”.

¿Cómo pretenden revertir la raquítica presencia en radio y televisión contra sus contendientes del PRI, PAN y Morena? ¿Con qué pagarán a colaboradores, operaciones, presencia en redes sociales, asesores?

No son los tiempos de la campaña ganadora de Rodríguez Calderón que también costó su dinerito, pero las condiciones políticas y sociales del Nuevo León de 2015 no son las del México de hoy.

A esto habrá que meterle billetes, y muchos, por lo que más vale que la señora deje para después sus ostentosas declaraciones, asegure su candidatura y vaya encontrando la manera de explicar peso tras peso de dónde saldrá el dinero y a cambio de qué lo recibe.