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El Papa Francisco dijo ayer a los mafiosos que la Iglesia católica podría acogerlos “si su renuncia a servir al mal es tan clara y pública” como su decisión de “servir al bien”.
Staff
febrero 22, 2015, 3:29 pm

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El Papa Francisco dijo ayer a los mafiosos que la Iglesia católica podría acogerlos “si su renuncia a servir al mal es tan clara y pública” como su decisión de “servir al bien”.

Durante una audiencia dedicada a una diócesis de Calabria, una región del sur italiano donde la presencia del crimen organizado es altísima, el Papa argentino señaló que “no se puede ser cristiano violando la dignidad de las personas”, porque los que “pertenecen a la comunidad cristiana no pueden programar y consumar actos de violencia contra sus hermanos y contra el ambiente”.

Francisco añadió que “los gestos exteriores de religiosidad que no están acompañados por una verdadera y pública conversión no bastan para considerarse en comunión con Cristo y su Iglesia”, o para acreditar como creyentes a quienes con “maldad y la arrogancia típica de los malvivientes hacen de la ilegalidad su estilo de vida”.

Sin embargo, el Pontífice abrió una puerta a los mafiosos: “A aquellos que han elegido la vía del mal y están afiliados a organizaciones mafiosas renuevo una sentida invitación a la conversión, a abrir su corazón al Señor” el cual, señaló, “los espera y los acoge si, como pública ha sido su decisión de servir al mal, clara y pública será también su voluntad de servir al bien”.

Sus palabras contrastan con la dureza con la que se expresó durante su visita a Calabria en junio de 2014, cuando aseguró que “los mafiosos no están en comunión con Dios” y por ello “están excomulgados”.

Audiencia con Merkel. El Papa recibió este sábado a la canciller alemana Angela Merkel, con quien sostuvo un coloquio privado durante alrededor de 40 minutos, que “se desarrolló en un clima de gran cordialidad”, según informó el Vaticano.

El Papa y Merkel dialogaron sobre diversos temas, incluyendo la actual “situación en Europa” y su común “empeño para lograr una solución pacífica del conflicto en Ucrania”. La canciller habló al Papa, según el portavoz de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, de algunos aspectos que abordará durante el próximo G-7 que tendrá lugar en la región alemana de Bavaria, los días 7 y 8 de junio.

“Se analizaron asimismo cuestiones de carácter internacional como la lucha contra la pobreza y el hambre, la explotación de seres humanos, los derechos de la mujer y el reto de la salud global”, agregó Lombardi.

Durante el encuentro, Merkel entregó al Papa una suma de dinero no precisada destinada a los niños refugiados a consecuencia de los conflictos en el Medio Oriente, un paquete de CDs con música de Bach y un libro.

Francisco recambió con una versión en alemán de su exhortación apostólica Evangelii gaudium y una medalla del pontificado. “Me gusta regalar esta imagen a los jefes de Estado, porque pienso que su trabajo sea proteger a los pobres”, dijo el Pontífice a la canciller, quien dijo que la hizo “muy feliz” reunirse con el Papa.

// El Universal