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Un "patsy", por su definición en inglés, es una persona fácilmente manipulable o victimizable. Medina y sus secuaces ya encontraron al suyo, aunque todos ellos sean igual o más culpables que el hoy borrego al matadero de Zubirán.
Eduardo A. Campos
agosto 22, 2016, 10:50 am

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En ningún momento voy siquiera a sugerir que pueden ser inocentes los ex funcionarios del Gobierno estatal que están siendo cuestionados por sus acciones, investigados y perseguidos por la Subprocuraduría Anticorrupción que dirige Ernesto Canales.

Pero sí tengo que decir que de todos los involucrados que se han mencionado hasta el momento, el ex Secretario de Desarrollo Económico, Rolando Zubirán Robert, me parece el "nerd" del grupo, el otrora niño bien portado y --en general-- el eslabón más débil de toda la cadena de complicidad en el caso de los incentivos entregados a Kia, al menos dentro de la red que tejió en su acusación el Gobierno del Bronco, vía su asesor jurídico, Aldo Fasci.

Yo saludé a Zubirán sólo una vez en persona durante todo el sexenio pasado y en ese breve encuentro me pareció fiel a la imagen que proyecta y que me habían dicho de él: bien portado, muy cuidado en el vestir y con toda la correción y el protocolo que se podía esperar de un egresado del Tec, con maestrías de la London School of Economics y del Institut d´Études Politiques de Paris y con doctorado en Política Pública del EGAP.

De hecho, este que tal vez fue el funcionario académicamente más preparado del sexenio anterior, tenía el perfil exacto para la Secretaría de Desarrollo Económico que es --sin duda-- la cartera más "técnica" y aburrida del Gabinete estatal, al menos en cuanto su poder ejecutivo y su capacidad de influencia se refiere. El asunto de Kia fue sin duda lo más excitante que cayó por esa Secretaría en los últimos dos sexenios.

No lo digo en detrimento de los que ocupan hoy esa dependencia estatal, pero lo cierto es que la cartera de Economía siempre ha sido muy teórica y de gestiones y apoyos secundarios. Así es no sólo aquí en Nuevo León, sino a todos los niveles, y para muestra basta considerar el poco protagonismo que ha tenido nuestro paisano el Secretario de Economía federal, Ildefonso Guajardo Villarreal, que en atribuciones es opacado por el Secretario de Hacienda o hasta por el director de Pemex.

Dicho todo lo anterior, me parece que Rolando Zubirán quedó ahora con el perfil ideal, pero para hacerla de "patsy" en el caso de Kia. Y uso la expresión en inglés, porque es la que encaja más con el significado que yo quiero transmitir. Si le digo "chivo expiatorio", además de que suena más grave y formal, parecería que son las autoridades actuales las que lo quieren usar de tapadera por el resto de sus cómplices.

No, aquí me parece --como sugiere la palabra en inglés-- que Zubirán es víctima más bien de los miembros de su propio ex equipo comandado por Rodrigo Medina, quienes ya se lo chamaquearon y lo van a mandar solo al matadero, sin usar con él el dinero y las influencias que sí han usado con otros.

Porque no puede ser casualidad que Zubirán llegue ante el juez con 12 alegatos defensivos y todos hayan sido rechazados de manera inmediata, categórica y contundente, mientras que Medina llega, presenta tres cuestionamientos y sale del juzgado con dos cargos graves menos que los que tenía cuando entró a la comparecencia.

Un "patsy", por su definición en inglés, es una persona fácilmente manipulable o victimizable. Medina y sus secuaces ya encontraron al suyo, aunque todos ellos sean igual o más culpables que el hoy borrego al matadero de Zubirán.