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Bajo la visión de que todos somos iguales, el Arzobispo Rogelio Cabrera López, demandó cuidar a los migrantes y ver por su buena salud e integridad durante la mega caravana de migrantes que viene de sudamérica.
Staff
octubre 22, 2018, 10:37 am

Bajo la visión de que todos somos iguales, el clero local demandó cuidar a los migrantes y ver por su buena salud e integridad durante la mega caravana de migrantes que viene de sudamérica.

El Arzobispo Rogelio Cabrera López apeló a la sensibilidad de los mexicanos para con los hermanos migrantes pues se trata de personas que buscan mejores condiciones para sus familias, al carecer de lo elemental en sus países de origen.

Recordó que hay tratados internacionales que defienden a todos los seres humanos y por tanto es deber de los mexicanos mostrar solidaridad con los centro y sudamericanos.

Lo mismo sucede en nuestras mismas ciudades, dijo, donde hay gente que carece de lo mínimo para subsistir.

“Debemos concientizarnos que está misión no es solo en los lugares alejados de la urbe, sino también en nuestra mismas ciudades, en donde nos encontramos con hermanos que, en busca de nuevas oportunidades, caminan sin descanso de un lugar a otro, con la esperanza de encontrarse con personas de buen corazón que les auxilien y les muestren la solidaridad, no solo como un acto aislado de caridad, sino con el compromiso constante de fortalecer su dignidad como personas”.

No debemos olvidar, dijo, que son hermanos que han sufrido humillaciones y están desesperados por encontrar un espacio para vivir tranquilamente.

“Estamos convencidos que con acciones violentas no se arreglarán nunca los problemas, por lo que hago un llamado a las autoridades, a la fuerza policial y a los participantes en la marcha, para que no se dejen llevar por quienes, impulsados por su agresividad, suscitan abusos y, como consecuencia, el que salgan lastimadas personas inocentes”.

Anunció que como Iglesia de Monterrey enviarán este lunes 22 de octubre ayuda a la Casa del Migrante “Belén” en Tapachula, Chiapas como comida y ropa para los peregrinos.

“Pidamos a Dios que toque el corazón de quienes, por situaciones diversas, ponen obstáculos antes de escuchar y analizar el como sí solucionar esta realidad que viven muchos hermanos en el mundo”.

// El Porvenir