La Carpeta:
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Un voto meditado y razonado es un voto que contribuye a la construcción y mejoramiento de nuestro sistema político y electoral. Varios columnistas en este diario y otros han dedicado su espacio para expresar el sentido de su voto el próximo domingo.
Staff
junio 27, 2012, 11:03 am
Tintero económico

Alejandro Villagómez

EL UNIVERSAL

No sé si sea correcto o no hacerlo, pero yo también quiero ocupar este espacio para expresar una opinión al respecto que puede ser útil para otros lectores. Pero a diferencia de la mayoría, yo quiero señalar por quién estoy convencido que no votaré el próximo 1 de julio.

Empiezo primero por la elección de delegado (presidente municipal en los estados). Uno de los principales problemas entre los votantes es que no distinguen entre las funciones que realizan y de las cuales son responsables las distintas autoridades. No se conoce la diferencia entre niveles y órdenes de gobierno y sus responsabilidades. El delegado, en el caso del DF, es una de las autoridades que tiene un vínculo más estrecho y directo con el ciudadano. Es responsable, por ejemplo, de que las calles (vías secundarias) se encuentren en buen estado o de los permisos para edificar nuevas construcciones residenciales en su delegación.

No obstante esto, cuando caemos en un bache en una vía secundaría nuestra reacción inmediata es acordarnos del jefe de gobierno o incluso del Presidente. Pero esto no es el caso. El responsable directo e inmediato de la provisión adecuada de esos servicios públicos y de estas decisiones es el Delegado. Si tenemos claro esto, nuestro voto puede funcionar como un mecanismo de aprobación o desaprobación de la administración saliente.

Considerando esto, y en mi caso particular, mi voto es definitivamente en contra del partido al que pertenece mi delegado actual (que en este caso es el PRD). Mi voto es totalmente razonado. Mi residencia se encuentra en Fuentes de Tepepan, Tlalpan y el trabajo del delegado deja mucho que desear. Las calles se encuentran sistemáticamente en un estado deplorable (con excepción de hace un par de semanas que les dieron una manita de gato). Pero lo peor es que el Delegado ha permitido la construcción de nuevos conjuntos residenciales en una zona en la cual no existen las vialidades necesarias para desahogar el tráfico existente. Esto ha sido un acto de completa irresponsabilidad. Cuando estas nuevas residencias estén utilizadas estaremos hablando de más de mil nuevos automóviles en una zona en la cual las salidas y entradas están terriblemente acotadas. Seguramente este es un problema muy generalizado en nuestra ciudad y por eso creo pertinente recordarle al lector cuál es la autoridad directamente responsable de estas decisiones. En este sentido, espero que usted lector, cuando piense en su voto por su delegado, tome en cuenta esta consideración. Al menos yo NO votaré por el PRD en mi delegación. Es una muestra de total desaprobación al trabajo realizado por el actual delegado y ésta es de las pocas formas que tengo para expresarme. El mensaje final, cuando vote por delegado NO use el corazón, use la cabeza…. CONSIDERE CRITERIOS COMO LA CALIDAD DE LOS SERVICIOS PROPORCIONADOS EN SU ZONA RESIDENCIAL…

En segundo lugar, NO votaré por ningún candidato de un partido “chiquito”. La lógica es muy simple. Entiendo que el principal objetivo de la reforma política que buscó incentivar la existencia de partidos pequeños era la diversidad. Promover diversidad de plataformas e ideas políticas en el juego electoral. Desde un punto de vista económico esto es similar a promover la competencia y sus beneficios. Por desgracia creo que esto no ha sucedido. Los partidos chiquitos parece que se han convertido en “negocios” familiares, club de amigos o en apéndices de los partidos grandes. No ofrecen alternativas distintas claras, y en cambio, parece que se han convertido en grupos rentistas. Estoy de acuerdo en que cada quien puede optar por el camino político que mejor le convenga, pero no a costa de mis impuestos. Estos partidos son financiados con nuestros impuestos y no estoy de acuerdo en seguir financiándolos cuando existen recursos escasos y enormes carencias en el país. No conozco ningún argumento contrario a esta lógica y ojalá esté equivocado y algún colega politólogo me corrija. Estoy totalmente en desacuerdo con seguir financiándolos y es por eso que invito a los lectores a considerar este argumento. Aún así soy un ferviente creyente en la diversidad y la competencia por lo que creo que este tema es un pendiente en la agenda política nacional. Crear los mecanismos adecuado con los incentivos correctos para una real promoción de la diversidad y la competencia en la arena política nacional.

Como ocurre con toda opinión política, habrá muchos lectores que estén en desacuerdo con mis opiniones y otros más que las compartan. Sin embargo, creo que lo más importante es ejercer nuestro derecho al voto el próximo 1º de julio. Estoy totalmente de acuerdo con otros colegas en que es un error la abstención o el anularlo. Esperemos que el triunfo sea para la democracia.

Twitter: @favillagomez