La Carpeta:
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La moneda está ya en el aire y sólo falta esperar unas cuantas horas para saber el resultado de los últimos meses en los que los candidatos nos han ofertado lo que a su juicio han sido las mejores propuestas, ¿lo habrán sido también para los electores?
Francisco Tijerina
junio 27, 2012, 7:54 am

Tiene razón Joaquín López Dóriga cuando cuestiona: “¿Es usted capaz de recordar el primer spot de campaña de cada uno de los candidatos a la presidencia?, e inmediatamente responde él mismo a la pregunta: “Yo no”.

Así transcurrieron las campañas que hoy ven su fin, sin lograr consolidarse, sin afianzar un slogan, una frase, una imagen. Entre brincos y sobresaltos, de una coyuntura a otra, los aspirantes a la Primera Magistratura cumplieron el necesario proceso de recorrer a lo largo y lo ancho el territorio nacional, nos inundaron la pantalla de TV con spots, pero ninguno, ninguno, fue capaz de fijarse en la mente de los electores como un mensaje memorable, digno de recordación y eso es preocupante.

Se ponderó la imagen por encima del mensaje, el ver a los candidatos sonrientes, triunfadores, más que las ideas y los conceptos. ¿Podrá el mexicano promedio dibujar una tabla con las diferencias entre las propuestas de la candidata y los candidatos?

El domingo los electores acudirán a votar por el más bonito o la más bonita, con una fuerte dosis de carga negativa por la guerra sucia que se ha vivido desde todos los frentes, ya en directo en los debates, ya en correos electrónicos, redes sociales, declaraciones de colaboradores y acusaciones de coordinadores.

Pero, ¿qué queda en el fondo? ¿Cuáles son los elementos que hacen meditar al ciudadano y tomar en conciencia una decisión tan relevante como la persona que llevará las riendas de este país durante los próximos seis años? ¿Votarán los mexicanos por la mejor opción o por la menos peor?

El caso de Nuevo León no es muy diferente. Para todos los casos, en todos los puestos en juego, la dinámica fue similar a lo que ocurrió en las campañas nacionales. Aquí el punto medular será el poder saber ¿quién arrastrará a quién en los votos positivos y negativos?

La moneda está ya en el aire y sólo falta esperar unas cuantas horas para saber el resultado de los últimos meses en los que los candidatos nos han ofertado lo que a su juicio han sido las mejores propuestas, ¿lo habrán sido también para los electores?

De una cosa estamos seguros. Como bien lo comenta López Dóriga, acá tampoco hubo nadie capaz de lograr un posicionamiento claro en base a su campaña, su discurso, sus mensajes.

Me reitero, hay mucho por hacer.