La Carpeta:
1 de 10
 
La denuncia de ayer del candidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador que ya asegura viene la guerra sucia y después el fraude electoral se antoja demasiado temprano, con todo y que faltan tres semanas para la elección.
Francisco Tijerina
junio 6, 2012, 7:22 am

La denuncia de ayer del candidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador que ya asegura viene la guerra sucia y después el fraude electoral se antoja demasiado temprano, con todo y que faltan tres semanas para la elección.

Natural que “El Peje” perciba la fuerza de un tsunami de críticas en su contra, sobre todo después de que una encuesta en particular lo ubicó a sólo cuatro puntos de Enrique Peña Nieto y muy por encima de Josefina Vázquez Mota. El sabor dulce en la boca le duró bastante poco.

Analistas señalan que en términos prácticos ni el “#Yo soy 132”, ni el “charolazo” a los empresarios, les han causado un daño real en las intenciones de voto a Peña Nieto ni a López Obrador, respectivamente. La encuesta diaria de GEA/ISA no refleja cambios significativos en el último mes, de tal suerte que todo parece transitar hacia un final cantado con anticipación.

De ahí tal vez la prisa de don Andrés Manuel por lanzar las voces de alerta, pero en el tono y la forma que utilizó para hacerlo este martes en Guanajuato, hicieron recordar a no pocos lo ocurrido hace seis años cuando se declaró “Presidente Legítimo” y encabezó protestas en la capital del país y con ello lejos de ahuyentar las críticas en su contra, el perredista ha fortalecido a sus malquerientes dándoles la razón.

Para colmo el eterno dolor de cabeza de López Obrador, me refiero a Vicente Fox, ya se le apareció atizándole con todo al tabasqueño, apoyando al aspirante del PRI y poniendo distancia, una vez más, con la abanderada de su propio partido. “El Peje” tiene muy corta la mecha y reaccionó de inmediato, sin darse cuenta que las críticas del ex presidente lejos de debilitarlo le fortifican.

Dice el ex jefe de gobierno del DF que unos, otros y todos, ya están desesperados y no saben qué hacer ante su incremento en el rating electoral, pero ocurre que mientras declara esto último, actúa como si él fuese el desesperado. Trae demasiada prisa por deslindarse de la filtración del audio de su estratega de campaña y la pasada de charola y al insistir en abordar el tema lo único que consigue es mantenerlo vivo en la agenda.

Falta aún lo mejor de estas campañas y habrá que ver quiénes verdaderamente pierden la paciencia y la cabeza. Debemos recordar que las campañas las gana el equipo que comete menos errores y con el tiempo encima y la presión de las encuestas, en cualquier momento puede ocurrir cualquier cosa; la declaración de “El Peje” pudiera ser un detonante o por lo menos un buen indicativo del ánimo que trae el candidato en estos días.